La desaparición de los cinco pescadores en el Río de la Plata se ha convertido en uno de los operativos de búsqueda más importantes de los últimos años en la zona
Según la información difundida por las autoridades y distintos medios, los cinco hombres zarparon el domingo 14 de junio desde la costanera de Hudson, en el partido bonaerense de Berazategui, a bordo de una lancha deportiva, con el objetivo de realizar una jornada de pesca de pejerrey en aguas del Río de la Plata. Al no regresar al punto de partida ni mantener contacto con familiares o allegados, se activó una denuncia que dio inicio a un amplio operativo de búsqueda.
Los tripulantes eran pescadores deportivos con experiencia y solían compartir este tipo de salidas recreativas.
Uno de los aspectos que más preocupa a los investigadores es que la embarcación contaba con elementos de seguridad y comunicación. Según trascendió, la lancha disponía de chalecos salvavidas, equipo de radio VHF, GPS, bengalas de emergencia y los ocupantes llevaban además teléfonos celulares. Sin embargo, desde el momento en que se perdió contacto con ellos no se registraron comunicaciones ni pedidos de auxilio.
La búsqueda es coordinada por la Prefectura Naval Argentina, que desplegó un importante operativo por agua, aire y tierra. Participan las guardacostas GC-73 Cabo Corrientes y GC-75 Bahía Blanca, embarcaciones menores, personal terrestre y un avión PA-62 que realiza sobrevuelos sobre una extensa área comprendida entre el Puerto de Buenos Aires y las costas cercanas a La Plata.
La causa quedó a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción N.º 4 de Berazategui, encabezada por la fiscal Silvia Noemí Borrone, bajo la carátula de averiguación de paradero.
Hasta el momento no se informó oficialmente el hallazgo de la embarcación ni de alguno de sus ocupantes, por lo que continúan los rastrillajes y el análisis de las posibles hipótesis sobre lo ocurrido en una zona que, si bien es frecuentada por pescadores deportivos, puede presentar condiciones meteorológicas y de navegación complejas dependiendo del viento, la corriente y el estado del río.
Fuente: Crónica






