Con un imponente árbol vivo que atraviesa dos cubiertas —un Ficus Nitida que se eleva desde la cubierta principal hasta la superior—, el segundo Sanlorenzo 74Steel se presenta como una pieza verdaderamente única dentro de la náutica de lujo
Este elemento natural, integrado de forma orgánica en la arquitectura del yate, no solo redefine la estética a bordo, sino que se convierte en el corazón del proyecto, estableciendo un vínculo inédito entre diseño y naturaleza.
Esta nueva unidad, bautizada Virtuosity, se suma a su predecesora como buque insignia de la flota del astillero liderado por Cavalier Massimo Perotti. El proyecto es el resultado de cuatro años de investigación y desarrollo en colaboración entre el propietario, Sanlorenzo y Studio Paolo Ferrari, mientras que el diseño exterior lleva la firma de Studio Zuccon International Project, en continuidad con el primer modelo.
“Con este yate quisimos replantear completamente la arquitectura a bordo”, explicó Tommaso Vincenzi, CEO de Sanlorenzo. “El 74Steel Virtuosity marca un antes y un después en nuestra manera de concebir los espacios. La integración de naturaleza viva —representada de forma emblemática por el árbol que conecta dos niveles del barco— y la transformación de áreas técnicas en experiencias habitables responden a una visión clara, donde la innovación surge del equilibrio y la coherencia, no del exceso”.
Más allá de este impactante árbol de gran porte, los interiores destacan por otros elementos singulares, como una superficie acristalada de aproximadamente 35 metros cuadrados parcialmente sumergida en el casco. Ubicada en la cubierta inferior, esta solución crea un auténtico “acuario natural”, permitiendo a los huéspedes contemplar el entorno submarino en plena navegación.
En esa misma cubierta, el área denominada Ocean Resort se extiende a lo largo de 18 metros desde la plataforma de popa, ocupando más de 230 metros cuadrados, lo que representa cerca de un 40% más de superficie respecto al primer 74Steel.
El Virtuosity también se distingue por ofrecer dos suites para el propietario. La principal, de unos 80 metros cuadrados, se sitúa en la proa de la cubierta principal junto a dos camarotes de invitados y un VIP, mientras que la segunda se ubica en el exclusivo puente del propietario.
Equipado con una plataforma diésel-eléctrica heredada del primer 74Steel, este megayate fue desarrollado en colaboración con Fraser Yacht, una de las firmas de corretaje más importantes del mundo.
Fuente: Salón Náutico de Génova








