Lo que comenzó como una tranquila jornada de foil surfing frente a las costas de Santa Barbara terminó convirtiéndose en una escena de máxima tensión cuando un enorme tiburón blanco apareció siguiendo de cerca a dos surfistas en plena travesía
El episodio ocurrió el 25 de abril de 2026, mientras Ron Takeda, ingeniero mecánico retirado, y su amigo Tavis Boise recorrían una ruta de aproximadamente 32 kilómetros mar adentro sobre las aguas de California. Todo transcurría con normalidad hasta que Takeda advirtió una extraña silueta desplazándose detrás de ellos.
“¿Tavis, eso es un delfín?”, preguntó mientras avanzaba sobre su tabla de hidroala. Boise, que registraba el recorrido en video, entendió inmediatamente que la situación podía volverse peligrosa. Ambos tenían años de experiencia en el mar, por lo que si Takeda dudaba de lo que veía, era porque algo no estaba bien. Segundos después confirmaron sus sospechas: un tiburón blanco de cerca de cuatro metros los seguía a corta distancia.
De acuerdo con la información difundida por el diario The Guardian, el animal permaneció durante varios minutos detrás de Takeda, desplazándose a unos 16 km/h mientras su aleta dorsal sobresalía claramente sobre la superficie. La persecución se extendió durante cerca de cinco minutos, una secuencia que quedó registrada en las imágenes captadas por Boise y que rápidamente se viralizaron en redes sociales, superando el millón de reproducciones.
A pesar de la tensión del momento, ambos surfistas lograron mantener el equilibrio y continuar el recorrido sin caer al agua, evitando así un desenlace mucho más peligroso.
“Fue en ese instante cuando realmente empezamos a entrar en pánico”, reconoció Boise. Según relató el periodista Dani Anguiano, aunque los dos deportistas ya habían tenido encuentros previos con tiburones, nunca habían vivido una persecución tan cercana y prolongada. Durante esos minutos, Takeda solo pensó en mantenerse firme sobre la tabla, evitar cualquier caída y no perder la concentración mientras el depredador continuaba acechándolo desde atrás.
Fuente: ABC






