Río Paraná- Entre Ríos.

AVISO CEFIRO VENTILADORES

Impresionantes imágenes de la bajante del río Paraná fueron captadas por integrantes de la escuela de canotaje ESCENAA, quienes cruzaron caminando las islas.

 

La histórica bajante permitió a alumnos y profesores de la escuela de canotaje cruzar caminando el río Paraná desde la isla Curupí a la isla Puente.

 

¡Mirá!

El río Paraná se mantiene con una tendencia bajante en junio, con alturas muy por debajo de los límites de aguas bajas en varias ciudades de Entre Ríos, y advierten que la tendencia prevé que continuará el descenso y podría alcanzar niveles muy similares a los registrados en 1944, el año más bajo de la historia, según un informe del Instituto nacional del Agua (INA).

Mientras hay gran preocupación e incertidumbre en las localidades costeras del río Paraná, ante la bajante extraordinaria (y prevista) del nivel de las aguas que se encamina a ser más profunda que el año pasado, advierten sobre la peor sequía de los últimos 91 años en Brasil, que puede tener múltiples efectos adversos en la Argentina durante los próximos meses. La bajante del río Paraná podría derivar en una falta de agua para consumo humano en ciudades de Misiones, Corrientes, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos y el norte de Buenos Aires.

Esto también encarecería en al menos U$S 250 millones los costos logísticos de las exportaciones agropecuarias que salen desde Rosario y, además, el abastecimiento de energía, lo que agrega costo fiscal al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) eléctrica, cubierto por la vía de los subsidios.

El embajador de la Argentina en Brasil, Daniel Scioli, se reunió este martes 15 con el ministro de Minas y Energía del país vecino, Bento Albuquerque, para debatir este tema e intercambiar información sobre la “situación crítica” de los recursos hídricos en la cuenca del Paraná.

El déficit de lluvias preocupa a las autoridades argentinas y el ex gobernador de Buenos Aires coincidió con los funcionarios brasileños en que se debe hacer un uso racional del agua y de la energía eléctrica.

Se espera que a partir del 1° de julio lleguen de Brasil unos 3.300  m³/s al río Paraná, menos de un 20% de los valores normales para esta época del año, que rondan los 15.000 a 20.000  m³/s.

El país gobernado por Jair Bolsonaro está regulando sus embalses para priorizar el consumo interno y su propio abastecimiento barato de electricidad, ya que allí la hidráulica es la principal fuente de energía (62,5% de la matriz eléctrica).

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