
Con una flota de 50 veleros clásicos y de época, finalizó una nueva edición de la Semana de la Vela Argentario – Trofeo Miramis. El brasileño Torben Grael y el italiano Mauro Pelaschier lideraron las categorías más competitivas en un evento que volvió a reunir a las grandes joyas de la vela clásica internacional
La 25.ª Semana de la Vela Argentario – Trofeo Miramis llegó a su fin en Porto Santo Stefano luego de cuatro jornadas de excelentes regatas que reunieron a medio centenar de embarcaciones clásicas e históricas provenientes de diez países. La tradicional competencia, organizada por el Yacht Club Santo Stefano, volvió a consolidarse como una de las citas más importantes del calendario internacional de vela clásica.
La última jornada comenzó con uno de los momentos más emotivos del evento: la despedida del buque escuela Palinuro, de la Armada Italiana. Antes del inicio de las regatas, toda la flota acompañó la partida del histórico velero de 69 metros de eslora, que durante toda la semana permaneció amarrado en Porto Santo Stefano y recibió a miles de visitantes. En un marco de gran solemnidad, la tripulación del Palinuro rindió homenaje a los participantes con salvas de honor, mientras las embarcaciones respondían al saludo en un momento cargado de emoción para organizadores y navegantes.
En el plano deportivo, dos nombres sobresalieron por encima del resto. El múltiple campeón olímpico brasileño Torben Grael, al timón del histórico Scud, propiedad de Patrizio Bertelli, dominó la categoría Vintage Gaff, mientras que el italiano Mauro Pelaschier, navegando a bordo del Leonore, de Mark Faulkner, se quedó con el triunfo en la división Vintage Marconi.
Entre los restantes vencedores de la competencia se destacaron Hallowe’en, de Iñigo Strez, ganador entre los Big Boats; Crivizza, de Ariella Cattai, que obtuvo su cuarto título consecutivo en la categoría Clásicos; Star Sapphire, de Jacob Glatz, vencedor entre los Cruceros; Ojalá, de Susan Carol Holland, en Classic IOR; Matchless, de Giacomo Bei, en Swan Classic; y Flight of Durgan, de David y Alexandra Grylls, en la categoría Spirit of Tradition.
Durante la ceremonia de premiación también se entregaron los principales galardones especiales del certamen. El Trofeo Miramis fue para el histórico Scud, mientras que el Trofeo Voscià – Giancarlo Lodigiani quedó en manos del velero Corsaro II, representante de la Armada Italiana. Por su parte, el Sixters Trophy fue otorgado al velero Jill, patroneado por Alessandro Maria Rinaldi.
Las condiciones meteorológicas acompañaron durante toda la competencia. En la jornada final soplaron vientos del oeste de entre 10 y 15 nudos, permitiendo disputar un recorrido olímpico de aproximadamente 14 millas para las categorías principales y otro de 8 millas para los cruceros. La organización destacó el excelente nivel técnico de las tripulaciones y el espíritu deportivo demostrado a lo largo de las cuatro jornadas de competencia.
La edición 2026 también tuvo un significado especial por los aniversarios de varias de las embarcaciones participantes. Entre ellas sobresalió Hallowe’en, diseñado por William Fife III y botado en 1926, que celebró sus 100 años de historia obteniendo además el triunfo entre los Big Boats. También fueron homenajeados otros históricos veleros centenarios como Margaret, además de Chinook y Rowdy, que cumplieron 110 años, consolidando a la Semana de la Vela Argentario como uno de los mayores encuentros mundiales dedicados al patrimonio de la navegación a vela.
Con otra exitosa edición concluida, la organización ya confirmó que la Semana de la Vela Argentario – Trofeo Miramis regresará en 2027 para seguir reuniendo a las embarcaciones clásicas más emblemáticas del mundo en las aguas del Mediterráneo.








