
El buque, que transportaba unos 800.000 barriles de crudo ruso, permanece varado frente a las costas de Omán y ya provocó una extensa mancha de petróleo. Más de 100 toneladas de equipos, embarcaciones, aeronaves y especialistas fueron movilizados para intentar contener el derrame y estabilizar el petrolero.
Una importante operación internacional de salvamento se puso en marcha frente a las costas de Omán para intentar estabilizar al petrolero Caroline Bezengi, varado desde el pasado 30 de junio cerca de las islas Hallaniyat, en la gobernación de Dhofar.
La compañía especializada en respuesta y gestión de riesgos marítimos Ambrey fue contratada para liderar las tareas y, a su vez, incorporó a una empresa internacional especializada en la atención de derrames de hidrocarburos.
Más de 100 toneladas de equipos, junto con embarcaciones de salvamento, aeronaves y personal especializado, están siendo trasladados hacia la zona del siniestro. Equipos técnicos ya lograron acceder al buque con apoyo de la Real Fuerza Aérea de Omán, con el objetivo de evaluar su estado y comenzar las tareas de estabilización.
UN DERRAME QUE GENERA PREOCUPACIÓN
El Caroline Bezengi, un petrolero de aproximadamente 25 años de antigüedad, transportaba alrededor de 800.000 barriles de crudo ruso cuando quedó varado en la isla de Al-Qibliyyah, dentro de una reserva natural protegida.
Según estimaciones realizadas a partir de imágenes satelitales, la mancha de hidrocarburos ya se habría extendido sobre una superficie superior a 2.000 kilómetros cuadrados, mientras que también se informó que el petróleo alcanzó sectores de la costa continental de Omán.
Especialistas ambientales advierten que, si el buque continúa deteriorándose y pierde la totalidad de la carga restante, el volumen del derrame podría alcanzar entre 40 y 50 millones de galones, una magnitud que podría compararse con la del desastre del Exxon Valdez, ocurrido en Alaska en 1989.
EL CLIMA DIFICULTA EL SALVAMENTO
Las tareas se desarrollan además bajo condiciones meteorológicas adversas debido al monzón Khareef, que afecta durante esta época del año al sur de Omán.
El fuerte oleaje y las condiciones de navegación complican el acceso al petrolero, aumentan los riesgos para los equipos de emergencia y dificultan las operaciones destinadas a controlar el derrame.
Desde Ambrey señalaron que se desplegaron especialistas y recursos específicos para enfrentar cada uno de los aspectos de la emergencia, mientras continúan los trabajos para reducir el impacto ambiental.
La Organización Marítima Internacional (OMI) también confirmó que las condiciones propias del monzón han limitado el acceso al buque y retrasado las tareas de salvamento.
AMENAZA PARA UN ÁREA NATURAL PROTEGIDA
La ubicación del accidente genera especial preocupación debido a la proximidad de la reserva natural de las islas Hallaniyat, un área de gran importancia ambiental que alberga especies protegidas, entre ellas tortugas marinas en peligro de extinción, ballenas jorobadas y diversos ecosistemas de arrecifes de coral.
El Caroline Bezengi se encuentra además bajo sanciones internacionales y es considerado parte de la denominada “flota clandestina” utilizada para transportar petróleo ruso. La ausencia de un seguro respaldado por una aseguradora occidental reconocida constituye otro factor que complica la respuesta ante el accidente.
Las próximas horas serán determinantes para conocer si los equipos de salvamento logran estabilizar el petrolero, controlar la pérdida de hidrocarburos y evitar que el derrame alcance una dimensión todavía mayor.
Fuente: GCaptain




