Los motores eléctricos de 48 V de Molabo, seguros al contacto directo, representan una solución avanzada, eficiente y silenciosa para los sistemas de navegación contemporáneos
La electrificación adquiere un rol cada vez más relevante en la náutica de recreo, abarcando múltiples aplicaciones a bordo. En este contexto, se destaca la cooperación entre Baltic Yachts y Molabo, que ha permitido integrar motores eléctricos de 48 V en diversas funciones del yate, dando lugar a una nueva generación de sistemas inteligentes, eficientes y de bajo nivel sonoro.
El reconocido astillero finlandés mantiene desde hace varios años una alianza con Molabo, incorporando sus soluciones tanto en sistemas de propulsión como en circuitos hidráulicos para maniobra de velas y generación de energía en distintos modelos de su flota.
Los motores Aries de Molabo también se aplican al accionamiento de equipos de cubierta, quillas, timones y actuadores de control de trimado, además de propulsores de proa y popa. Para un proyecto de electrificación hidráulica desarrollado junto a Baltic, la compañía diseñó la primera versión de su motor Aries con control por RPM.
Este motor de bajo voltaje y alto par ofrece respuesta inmediata, control preciso y una notable reducción del ruido y las vibraciones, evitando al mismo tiempo la complejidad técnica y los requisitos de certificación propios de los sistemas de alto voltaje.
“Los sistemas auxiliares eléctricos son una evolución lógica para los yates oceánicos”, señaló Kim Kolam, ingeniero eléctrico sénior de Baltic Yachts. “Durante la navegación, los motores de 48 V nos permiten operar los sistemas esenciales reduciendo al mínimo el uso del motor principal y del generador. Además, los bancos de baterías de gran capacidad aseguran energía suficiente para los servicios a bordo cuando el yate se encuentra fondeado”.
Baltic también ha implementado variadores Aries en configuraciones híbridas paralelas de bajo voltaje, pensadas para fondeo y maniobras en puerto, así como para la generación de energía renovable durante la navegación. Estas soluciones híbrido-eléctricas aportan beneficios adicionales incluso en plena travesía.
Operar el motor a potencias muy reducidas puede incrementar levemente la velocidad del yate y modificar el ángulo y la presión del viento aparente. Este recurso contribuye a optimizar el trimado de velas, mantener un flujo de aire laminar en condiciones de poco viento y mejorar el control direccional en embarcaciones con foils o semi-foils.
“La posibilidad de aplicar solo entre 200 y 500 W de empuje eléctrico para conservar el impulso u optimizar el flujo de aire abre escenarios completamente nuevos para los navegantes”, explicó Andreas Baumgardt, director de ecosistemas marinos y aplicaciones de Molabo. “Con hasta 50 kW disponibles a apenas 48 V, es posible mejorar el rendimiento y la eficiencia incluso en veleros de gran eslora”.
Sobre la base del éxito de su plataforma de propulsión de bajo voltaje, Molabo presentó recientemente un sistema de propulsión por chorro de 50 kW y una solución híbrida en serie de 48 V, combinada con generadores livianos de la serie AGT de Fischer Panda. Originalmente desarrollado para el programa IMOCA del Team Malizia, este sistema ofrece la robustez y confiabilidad necesarias para campañas oceánicas de alto rendimiento.
“El abanico de embarcaciones que pueden beneficiarse de la electrificación de bajo voltaje sigue creciendo”, afirmó Adrian Patzak, director de operaciones de Molabo. “Estas innovaciones permiten a los constructores electrificar sistemas clave, facilitar la navegación de larga distancia o con tripulaciones reducidas y abastecer aplicaciones de alta demanda sin enfrentar la complejidad asociada al alto voltaje”.
Fuente: Ibi News






