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LA PANDEMIA CONVIERTE LOS BARCOS EN “PRISIONES FLOTANTES” PARA 200.000 MARINEROS

Muchos han pasado ya embarcados más de los once meses máximos estipulados en regulaciones internacionales. Padecen agotamiento, estrés, problemas económicos y de salud mental.

La pandemia de la enfermedad de la Covid-19 reducirá el comercio internacional entre el 13% y el 32%, según la Organización Mundial de Comercio (OMC). Pero las restricciones al movimiento de personas en muchos países y la reducción de vuelos están causando una crisis humanitaria en las tripulaciones de buques mercantes, que transportan el 90% de los bienes.

Según la Organización Marítima Internacional (OMI), unos 200.000 marineros están atrapados aún a la espera de que se les permita regresar a su casa. Muchos han pasado ya embarcados más de los once meses máximos estipulados en regulaciones internacionales. Padecen agotamiento, estrés, problemas económicos y de salud mental... Y, como será necesario el relevo de 150.000 cada mes desde junio, el número puede aumentar.

 

El secretario de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Antonio Guterres, y el papa Francisco han hecho llamamientos recientes para que todos los países permitan el tránsito de las tripulaciones en el movimiento de relevo. La OMI, integrada en la ONU, ha incitado a sus miembros a adoptar su protocolo para que se haga sin peligro de contagio. Pero el progreso de la diplomacia es muy lento.

Por ejemplo, unos 25 cruceros y otros tantos cargueros permanecían anclados frente a la bahía de Manila a mediodía de este sábado, hora española, esperando que el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, acelere el desembarco de tripulantes de su país y permita el tránsito de extranjeros. Solo allí se estima en más de 40.000 el número de tripulantes atrapados en cruceros.

China, el país con más personal en la marina mercante internacional, seguido de Filipinas, Indonesia, Rusia y Ucrania, solo permite el desembarco de chinos, según la base de datos de la empresa de servicios a la navegación, Wilhelmsen. Al igual que India, cuyas navieras han organizado vuelos chárter a Doha para repatriar a sus nacionales y transportar a tripulaciones de relevo o con enlace aéreo a otros destinos. Puertos de Emiratos Árabes Unidos son los únicos que permiten el tránsito en el Golfo Pérsico.

La OMI y las asociaciones internacionales de trabajadores y empresas navieras han tenido que intervenir en varios casos para que se ofreciera finalmente asistencia médica urgente a tripulantes aquejados de graves enfermedades, como estipulan los convenios internacionales. Dinamarca, Islandia o Reino Unido, sin embargo, permiten el cambio de tripulaciones sin particulares restricciones, mientras que la mayoría de países de la UE, que incluye los puertos españoles, aplica con variaciones el protocolo de la OMI. Esto incluye control previo de la infección en el barco y el transporte, a menudo inmediato, hacia los aeropuertos bajo controles.

Cruceros detenidos

La OMI ha exigido en las últimas semanas que se declare a los empleados de la marina mercante como trabajadores esenciales, Para ello plantea el poderoso argumento de que desde la alimentación hasta el mantenimiento de aspectos fundamentales de la vida económica dependen del comercio portuario.

El Consejo Internacional de Empresarios Marítimos (IMEC) y la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF) pactaron el 19 de marzo la extensión de los contratos, siempre que las tripulaciones lo aceptasen, para evitar trastornos adicionales. Ya en mayo, emitieron un llamamiento conjunto a los Gobiernos para implementar los protocolos de la OMI en 30 días.

Pero ese plazo expiró esta semana sin que la diplomacia internacional haya resuelto el problema. El secretario general de la ITF, Steve Cotton, que agrupa a 670 sindicatos de 147 países, afirma que su organización no recomendará más extensiones de contratos y asistirá a los marineros que quieran desembarcar de las “prisiones flotantes”, a fin de cumplir las obligaciones del Convenio sobre el Trabajo Marítimo.

“Ya basta”, ha dicho al respecto. “Los marinos han cumplido su parte y mucho más en esta pandemia. Si lograr que salgan de esos barcos causa caos en las cadenas de suministro, si hay colapso en puertos desde Singapur a San Francisco, y si esto provoca que las aseguradores retiren su cobertura y el comercio internacional se detenga, eso está ya en manos de los políticos».

En este sentido, la agencia británica de vigilancia costera, MCA, detuvo este sábado a cuatro cruceros atracados en el puerto de Tilbury, en el este de Londres. Así permanecerán hasta resolver la situación de sus contratos laborales expirados y el retraso en el pago del salario de sus tripulaciones.

Fuente: Heraldo

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