El aumento del caudal del río Iguazú, provocado por las intensas lluvias registradas en la cuenca, llevó a las autoridades a cerrar de manera preventiva el circuito Garganta del Diablo. El resto de los paseos del Parque Nacional Iguazú continúa habilitado mientras se monitorea la evolución de las condiciones hidrológicas
El Parque Nacional Iguazú dispuso el miércoles 22 de julio el cierre preventivo del circuito Garganta del Diablo, el principal atractivo turístico de las Cataratas del Iguazú, como consecuencia del importante incremento del caudal del río Iguazú registrado durante las últimas horas.
La medida fue adoptada por razones de seguridad, luego de que las intensas precipitaciones caídas en la alta cuenca del río provocaran una rápida crecida que afectó las condiciones de las pasarelas y del acceso al balcón panorámico desde donde miles de visitantes contemplan diariamente uno de los saltos de agua más impresionantes del mundo.
Las autoridades del parque aclararon que el cierre es preventivo y temporal, y que permanecerá vigente hasta que las inspecciones técnicas confirmen que las condiciones permiten el ingreso de visitantes sin riesgos. Mientras tanto, los equipos del Parque Nacional e Iguazú Argentina realizan un monitoreo permanente del comportamiento del río y del estado de la infraestructura.
Pese a esta restricción, el parque continúa funcionando con normalidad y los circuitos Superior e Inferior permanecen abiertos al público, permitiendo disfrutar de numerosos saltos y miradores del lado argentino de las Cataratas del Iguazú.
No es la primera vez que la fuerza del río obliga a suspender el acceso a la Garganta del Diablo. En los últimos años, las crecientes extraordinarias del Iguazú ocasionaron daños en distintos sectores de las pasarelas, especialmente durante los eventos registrados en 2014, cuando una histórica crecida destruyó gran parte de la infraestructura y demandó varios meses de reconstrucción antes de su reapertura.
La Garganta del Diablo, con una caída de agua de aproximadamente 80 metros de altura, concentra el mayor volumen de las Cataratas del Iguazú y constituye el principal ícono del Parque Nacional, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad por la UNESCO. Cada año recibe a cientos de miles de visitantes de todo el mundo, por lo que cualquier modificación en su funcionamiento genera gran repercusión entre turistas y operadores turísticos.
Fuente: El Once






