Abandono de barcos

¿A dónde van los barcos antes de morir? Algunos se llevan a vertederos y es posible que se reutilicen sus materiales. Sin embargo, la mayoría de las embarcaciones en todo el mundo simplemente se desechan en el océano, especialmente las embarcaciones pequeñas, más antiguas, y construidas con fibra de vidrio.

 

En un estudio publicado por Corina Ciocan, una profesora de la Universidad de Brighton, en el sur de Inglaterra, se detalla que la disposición casual de embarcaciones hechas de fibra de vidrio está perjudicando la vida marina costera.
El problema de la gestión y eliminación de embarcaciones al final de su vida útil se ha globalizado. De hecho, algunas naciones insulares están preocupadas por los vertederos ya sobrecargados, según los datos del estudio publicado en el sitio web The Conversation.

La resistencia y durabilidad de la fibra de vidrio transformó la industria náutica y, sobre todo, hizo posible la producción en masa de pequeñas embarcaciones de recreo. Sin embargo, los barcos que se construyeron en el boom de este material, en las décadas de 1960 y 1970, están muriendo.

Abandono de barcos (1)

Además, para agravar el problema, las famosas temporadas de huracanes en el hemisferio norte causan estragos en los puertos deportivos repartidos por el Caribe y el sur de los Estados Unidos.

Por ejemplo: en 2017, después de los huracanes Harvey, Irma y María, que azotaron los estados estadounidenses de Texas, Florida y países como Puerto Rico, 63.000 embarcaciones resultaron dañadas o destruidas, según datos del mismo estudio.

Según Corina, la mayoría de los barcos terminan en vertederos. Sin embargo, muchos también se descartan en el mar, por lo general haciendo un simple agujero en el casco y dejándolo hundirse en algún lugar de la costa.

Además de eso, los investigadores de la Universidad de Plymouth encontraron altas concentraciones de cobre, zinc y plomo en muestras de sedimentos en dos estuarios en el este de Inglaterra. Por tanto, los restos de este tipo representan un peligro para la salud humana y surgen de productos químicos o materiales utilizados en los barcos, como: caucho, plástico, madera, metal, textiles y, por supuesto, aceite.

Aparte de eso, según el profesor de biología marina, la fibra de vidrio es filtrada por crustáceos marinos. En una encuesta que realizó, encontró 7.000 pequeños fragmentos de ostras en el sur de Inglaterra.

Estas micropartículas son las resinas que mantienen unida a la fibra de vidrio y contienen “ftalatos”, un gran grupo de sustancias químicas asociadas con graves impactos en la salud humana.

Los botes abandonados son ahora una vista común en muchos estuarios y playas, con fugas de metales pesados, partículas de fibra de vidrio y ftalatos. “Debemos empezar a prestar atención a los peligros que representan para la salud humana y las amenazas a la ecología”, concluye Corina Ciocan

Fuente: Náutica Brasil

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