En una nave de Alicante toma forma una embarcación que antes de su botadura ha levantando una expectación inusual. Es un proyecto diferente a lo visto hasta ahora en la industria náutica. Radical, futurista, revolucionario y negro, extremadamente negro. Unas cualidades que le han llevado a ser bautizado en los foros especializados como un yate ‘stealth’ (como los aviones militares indetectables por radar), como una creación digna de Star Wars o, sobre todo, como el barco que Batman se haría construir.

Pero no se trata sólo de una embarcación con un trazado singular, sino que el X1 Hanstaiger es el primer paso de un proyecto mucho más ambicioso. “No estamos construyendo un barco con un diseño interesante, estamos interesados en cambiar la manera de diseñar barcos; sin cesiones, sin ningún respeto por el status quo”, asevera la marca en su vídeo promocional.

La historia del X1 comienza con un hombre, John Ordovas, que buscaba el yate perfecto para él y su familia. No lo encontró, así que decidió crear algo que colmara sus expectativas. Su premisa era acabar con los eternos debates a los que se enfrenta cualquier comprador que desea una embarcación de entre 15 y 21 metros: ¿Un monocasco más o menos tradicional que asegure buen rendimiento, pero que resulte incómodo o un multicasco moderno que garantiza comodidad, aunque haya que sacrificar dosis de adrenalina? ¿A vela o a motor? Ordovas optó por tenerlo todo y de paso introducir en el mercado un producto inédito a través de una marca nueva: Hanstaiger. No habrá que esperar mucho para ver el resultado: si no se producen contratiempos de última hora, el barco verá la luz en agosto y será presentado en sociedad durante el Salón de Cannes en septiembre.

Principales características

Eslora:19,72 metros

Manga:10 m (máx.)

Calado:0,92 m

Desplazamiento máx: 36 toneladas

Configuración versión vela: Sup. vela: 245,5 m2 / foque autovirante: 105,5 m2

Motorización (a motor):3 opciones: 2x Volvo IPS 500 CV / 2x Volvo Penta IPS 950 CV / 2x Volvo Penta IPS 1350 CV

Al ser un producto concebido desde un papel en blanco para romper con los estándares establecidos, la lista de innovaciones que encontramos es extremadamente extensa. Para empezar, el casco está construido de una sola pieza por infusión al vacío, siendo el cliente (o su bolsillo) quien escoge fibra de carbono o fibra de vidrio como material. La superestructura sí es en ambos casos de carbono, mientras que en proa, con el objetivo de reforzar las parte más expuesta de la estructura, también se emplean filamentos de titanio.

A bordo, el X1 está diseñado para que uno se sienta en una casa de lujo, no en una embarcación. Nada de pasos estrechos, de proa a popa encontramos espacios abiertos y baños y camarotes de dimensiones generosas, mientras que los techos oscilan entre los 2,3 y los 3,2 metros de altura. Por ejemplo, el salón disfruta de 65 metros cuadrados, superficie que puede verse incrementada con 25 metros cuadrados adicionales al retirar las puertas acristaladas de popa, creando un beach club abierto majestuosos. Otros espacios a tener en cuenta son el camarote del armador, de 30 metros cuadrados, y el flybridge, de 40.

Otra de las señas de identidad del primer Hanstaiger es su juego geométrico de ventanales, ubicados desde el techo hasta los costados, lo que asegura una entrada de luz solar a borbotones. Para conservar la temperatura y la privacidad, cuentan con la última tecnología de cristales inteligentes que, sin necesidad de cortinas ni persianas, es capaz de regular la cantidad de luz y calor que entra al interior.

Una cuestión que despierta cierto recelo es su color negro. Muchos dirán, con razón, que un barco tan oscuro será lo más parecido a un horno flotante, sin contar con el riesgo que entraña la resina epoxi, que a partir de ciertas temperaturas llega a deformarse, lo que podría general daños estructurales en el casco. Los creadores de este yate, sin embargo, se defienden de ambas afirmaciones. Por un lado, con un sistema de aire acondicionado tan potente, con la energía generada por 24 baterías de ion de litio, que podría refrescar en un santiamén un hotel pequeño. Y respecto al epoxi, argumentan que ha empleado una resina más cara de la que habitualmente se usa en barcos, capaz de resistir a temperaturas extremas.

Pero, un barco tan radicalmente diferente e innovador como éste, ¿qué precio tendrá en el mercado el X1? Según el precursor del proyecto, menos de lo esperado. En un vídeo promocional en el canal ‘Yachts For Sale’, John Ordovas afirma que el coste oscila entre los 1,9 y los 3,4 millones de euros, dependiendo de las configuraciones que escoja el cliente. Un precio para nada demencial en el mercado de yates de lujo.

Fuente: www.expansion.com/nauta360

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