Velero Brisa en el varadero del Ycht Club Punta del Este

“Nuestros veleros Clase Río de la Plata se vuelven a reunir luego de 40 años”

En su nota en las RRSS del Yacht Club Punta del Este, Álvaro Robaina Gioscia pone en valor una historia cargada de memoria y sentimiento. “Cuando en 1985 el Club decidió desprenderse de la flota de nuestros Río de la Plata, nadie imaginó cuánto los íbamos a extrañar”, escribe el autor, marcando desde el inicio el impacto que tuvo aquella decisión en la vida náutica del club.

Robaina Gioscia destaca el rol central del Matrero, único sobreviviente de la flota original, al señalar que “se convirtió en el barco que año a año era el más solicitado de toda nuestra flota”. Para el autor, no se trata solo de un velero, sino de un símbolo que, desde su llegada en 1946, parecía transmitir un mensaje claro: “necesitaba navegar junto a su familia”.

Velero Matrero en el varadero del Yacht Club Punta del Este

Ese sentimiento fue el disparador de una verdadera epopeya. Según explica Álvaro Robaina Gioscia, “comenzó la aventura de volver a reunir a barcos que habían partido a navegar en otras aguas, para que la historia de más de 100 años se mantuviera viva”. El objetivo no era solo recuperar embarcaciones, sino preservar una identidad.

El primer regreso fue el del Brisa, el más antiguo de la clase. “Construido en Irlanda en 1909, fue traído desde Piriápolis por una tripulación de entrenadores y socios”, relata el autor. Robaina Gioscia subraya que rápidamente se iniciaron los trabajos para devolverle su esplendor, logrando que volviera a navegar “con la elegancia de un barco que resultó inigualable en sus prestaciones en la Bahía de Maldonado”.

Pero la historia no estaba completa. Como señala Álvaro Robaina Gioscia, “faltaba otro barco emblemático para nosotros, el Yamandú”, que fue localizado en el río Santa Lucía. El autor recuerda con precisión el momento de su retorno: “el 11 de diciembre, en horas de la noche, el Yamandú llegó a Punta del Este”, tripulado íntegramente por entrenadores del club.

Tras intensos trabajos de restauración, el balance es altamente positivo. “Con el Matrero, Brisa y Yamandú pintados con los colores originales y totalmente revisados, hemos recuperado el 50 % de la flota de Río de la Plata”, afirma Robaina Gioscia, destacando el esfuerzo del personal de Varadero y el valor emocional de esta recuperación para varias generaciones de socios.

El autor también proyecta este logro hacia el presente competitivo. “El 10 de enero, en la Regata Seguros Sura, los tres barcos se enfrentarán nuevamente”, anticipa, calificando el hecho como “histórico para la Náutica del Río de la Plata” y una oportunidad única para revivir recuerdos imborrables.

Finalmente, Álvaro Robaina Gioscia concluye con una mirada institucional y patrimonial: “Nuestro patrimonio náutico se encuentra bien custodiado y presentado como los Río de la Plata se merecen”, enlazando esta recuperación con una celebración mayor: “así celebraremos los 100 años de nuestra primer regata del año 1926”.

Fuente y fotos: Yacht Club Punta del Este

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