Con más de 45 embarcaciones de doce países y cerca de 400 regatistas, la Puig Vela Clàssica volvió a convertir a Barcelona en el epicentro mundial de la vela clásica. La última jornada, marcada por el viento de Levante y un exigente estado del mar, definió a los campeones de una edición que también tuvo como protagonista al histórico velero argentino Recluta.

Barcelona despidió una nueva edición de la Puig Vela Clàssica, consolidándose una vez más como una de las competencias más prestigiosas del calendario internacional de la vela clásica. Durante cuatro jornadas, más de 45 embarcaciones procedentes de una docena de países navegaron frente a la capital catalana, ofreciendo un espectáculo único donde la tradición, el patrimonio marítimo y la alta competencia volvieron a compartir protagonismo.

La jornada final presentó condiciones muy exigentes. Tras la cancelación del primer día por falta de viento, el Levante permitió completar la segunda regata del campeonato con vientos de entre 12 y 14 nudos y un mar corto y muy formado, con olas de hasta un metro y medio que pusieron a prueba a las tripulaciones durante un recorrido de 13,28 millas. El estado del mar exigió una navegación muy técnica y dejó imágenes espectaculares de las clásicas embarcaciones enfrentando el oleaje.

Las definiciones fueron apasionantes en prácticamente todas las categorías. En Clásicas 1, el Yanira se quedó con el título tras desempatar con la francesa Eugenia V, mientras que en Clásica 2 el británico Clarionet confirmó su dominio con una nueva victoria. En Classic-IOR, Odysseus volvió a imponerse y aseguró el campeonato, mientras que entre los Clásicos Modernos el alemán Legolas dio vuelta la clasificación general para quedarse con el primer puesto por delante del Melmac.

La categoría Grandes Barcos ofreció uno de los finales más emocionantes de la regata. El Hallowe’en firmó una brillante actuación en la jornada decisiva, ganó la regata y se adjudicó el título general, relegando al Cariad al segundo lugar por apenas un punto. También celebraron Le Temps Perdu, Varuna VII y Ándale, quienes conquistaron sus respectivas categorías tras una última jornada cargada de cambios en la clasificación.

Entre las historias más destacadas del evento volvió a sobresalir el Recluta, una embarcación que representa un verdadero símbolo de la arquitectura naval argentina. Construido entre 2017 y 2021 a partir de planos diseñados por Germán Frers Senior en la década de 1940 y recuperados por su hijo, Germán Frers Junior, el velero materializó un proyecto que permaneció inconcluso durante casi ochenta años. Su participación en Barcelona volvió a poner en valor el legado de una de las familias más influyentes del diseño naval mundial y reafirmó el prestigio de la construcción náutica argentina dentro del circuito internacional de la vela clásica.

Con otra edición de gran nivel deportivo y una extraordinaria convocatoria, la Puig Vela Clàssica arrió sus velas hasta 2027, dejando en claro por qué continúa siendo una de las citas ineludibles para los amantes de la historia y la navegación a vela.

Fuente y Fotos: Global Communications

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