La Prefectura Naval Argentina desempeña un papel clave en la prevención de accidentes en las vías navegables de todo el país
En su carácter de autoridad marítima nacional, el organismo difundió una serie de advertencias y recomendaciones dirigidas a quienes practican actividades náuticas, con el objetivo de minimizar riesgos y evitar siniestros en ríos, lagos y zonas costeras.
Estas pautas forman parte de los lineamientos permanentes de seguridad que la Prefectura impulsa a nivel nacional y buscan reforzar la concientización sobre la importancia de una navegación responsable, especialmente en contextos donde inciden factores como condiciones meteorológicas adversas, gran circulación de embarcaciones o el uso recreativo intensivo del agua.
TRÁMITES Y DOCUMENTACIÓN
Desde la autoridad marítima se recuerda la obligación de cumplir con los registros de navegación dentro de toda su jurisdicción. Los navegantes deben informar tanto la zarpada como el arribo en clubes náuticos o guarderías habilitadas. En el caso de desplazamientos hacia o desde el exterior, es indispensable realizar el despacho correspondiente ante la Prefectura Naval Argentina, dejando asentado al responsable de la embarcación en la nómina oficial de tripulantes. Asimismo, el conductor debe llevar consigo la documentación completa de la unidad y contar con el certificado náutico deportivo vigente.
SEGURIDAD A BORDO
La prevención de incidentes comienza antes de salir al agua, con la consulta del pronóstico y la evaluación de las condiciones hidrometeorológicas. Durante la navegación, el uso de chalecos salvavidas homologados es obligatorio para todos los ocupantes, quienes deben disponer de elementos de flotación en correcto estado, con especial énfasis cuando viajan menores de edad. Prefectura prohíbe de manera estricta el consumo de alcohol por parte de quienes gobiernan embarcaciones y exige respetar la capacidad máxima de personas establecida por el fabricante.
CONDUCTA EN EL AGUA
Las actividades náuticas deben desarrollarse exclusivamente en sectores habilitados por la autoridad competente. Se solicita extremar la precaución al navegar en proximidades de zonas restringidas, áreas de bañistas o sectores de uso recreativo. Asimismo, se recomienda seguir las indicaciones técnicas de acuerdo con el tipo y tamaño de la embarcación, practicar deportes acuáticos de manera responsable y cumplir con la normativa vigente. Estas disposiciones buscan preservar el orden y la seguridad en los distintos espejos de agua del país.
ANTECEDENTES QUE ALERTAN
La reiteración de estas recomendaciones responde a una situación preocupante que obliga a reforzar la concientización sobre los riesgos actuales en los cursos de agua. La Prefectura apunta a evitar que la imprudencia o la falta de conocimiento técnico continúen provocando víctimas fatales.
El cierre de 2025 estuvo marcado por un saldo trágico: nueve personas perdieron la vida en apenas 48 horas como consecuencia de distintos siniestros fluviales. Las condiciones climáticas adversas y el fuerte oleaje provocaron el naufragio de embarcaciones que navegaban con sobrecarga, tanto en áreas cercanas a la capital provincial como en sectores sensibles de la frontera internacional con Paraguay.
A este escenario se sumó la presencia de bañistas y turistas en zonas no habilitadas para el ingreso al agua. La combinación de corrientes profundas y el uso imprudente de vehículos recreativos, como motos de agua, derivó en múltiples casos de ahogamiento. Frente a esta alarma regional, la institución naval intensificó sus operativos para garantizar que la recreación no termine en tragedia.
Los hechos recientes dejan en evidencia que los controles por sí solos no alcanzan si no existe un cambio de conducta. Ingresar a zonas prohibidas o sobrecargar una embarcación en condiciones climáticas desfavorables implica desconocer peligros evidentes. La seguridad en el río depende del respeto a las capacidades de las embarcaciones y a las áreas habilitadas, para que una salida recreativa no derive en un accidente perfectamente evitable.





