Uno de los principales riesgos para cualquier motor fuera de borda durante una navegación exigente es sufrir daños luego de un vuelco de la embarcación
Sin embargo, los ingenieros de EP Barrus Ltd, compañía británica especializada en soluciones para la industria marina, desarrollaron una tecnología capaz de proteger al motor incluso ante una inversión total.
La empresa, con una larga trayectoria como proveedora de sistemas para la Royal National Lifeboat Institution (RNLI) del Reino Unido, trabaja desde hace años en el desarrollo de motores preparados para operar en condiciones extremas. La RNLI utiliza una importante flota de embarcaciones de rescate costero Clase D equipadas con motores Mercury de 50 HP de dos tiempos, elegidos por su reconocida robustez, confiabilidad y simplicidad mecánica.
Para estas aplicaciones, Barrus diseñó un sistema capaz de sellar completamente las tomas de aire cuando la embarcación se da vuelta. Según Gary Heath, Director de Exportaciones de la compañía, la eficacia del sistema es tal que el motor podría permanecer sumergido durante un período prolongado sin sufrir daños internos significativos.
La necesidad de contar con esta tecnología surge de las exigentes condiciones en las que operan las embarcaciones de rescate, que frecuentemente deben atravesar rompientes y fuertes oleajes para asistir a personas en peligro. En estos escenarios no solo resulta fundamental que el motor soporte una inversión completa, sino también que pueda volver a ponerse en marcha rápidamente una vez que la embarcación recupera su posición normal.
Tras el éxito obtenido en aplicaciones profesionales, la tecnología fue adaptada a la línea SeaPro de motores Mercury de cuatro tiempos. Estos modelos incorporan un práctico interruptor de reinicio ubicado sobre la cubierta del motor, iluminado para facilitar su localización durante operaciones nocturnas o situaciones de emergencia. Al accionarlo, se reabren automáticamente las válvulas que habían sellado los sistemas de combustible y refrigeración cuando el motor detectó una inclinación superior a la horizontal.
Durante la reciente edición de Seaworks, Barrus presentó una evolución aún más avanzada de este concepto. El nuevo sistema fue desarrollado para motores fuera de borda Mercury de mayor potencia destinados tanto al mercado comercial como recreativo. Inicialmente estará disponible como opción para los modelos V6 de 200 HP, V8 de 300 HP y V10 de 400 HP.
Aunque esta innovación está orientada principalmente a embarcaciones profesionales que operan en condiciones meteorológicas severas, la compañía considera que también tendrá aplicaciones en determinados segmentos del mercado recreativo.
“Prevemos una importante demanda en embarcaciones auxiliares de grandes yates exploradores”, explicó Heath. “Cada vez más propietarios navegan hacia regiones remotas y poco habitadas del planeta, donde disponer de un motor capaz de soportar una inversión total representa una valiosa garantía adicional de seguridad”.
El sistema, denominado PIRS (Post Immersion Restart System o Sistema de Reinicio Posterior a una Inmersión por Vuelco), se encuentra actualmente en la etapa final de pruebas antes de su lanzamiento comercial. Según la empresa, los resultados obtenidos hasta el momento han sido altamente satisfactorios y sólo restan pequeños ajustes previos a su introducción en el mercado.
No obstante, desde Barrus aclaran que, aunque el sistema permite volver a poner en funcionamiento el motor de manera segura y continuar navegando, siempre se recomienda realizar una revisión técnica completa del fuera de borda lo antes posible después de cualquier episodio de inmersión.
Para quienes deseen profundizar en los aspectos técnicos del desarrollo, la compañía también dispone de documentación especializada y asistencia de su equipo técnico.
Más información en www.barrus.co.uk
Fuente: Ibi News






