Playa Káiser se consolidó como punto de encuentro para vecinos, turistas y deportistas que se acercaron al mar para ser parte de una nueva edición del festival
La iniciativa, organizada por la Escuela Náutica Municipal “El Potrero es el Mar”, tuvo lugar al pie del Ecocentro de Puerto Madryn, en un entorno privilegiado como el Golfo Nuevo, que permitió desarrollar una jornada abierta, recreativa y directamente vinculada al agua.
El evento convocó a participantes de distintas edades en torno a disciplinas náuticas y propuestas deportivas. La propuesta buscó acercar el mar a la comunidad desde una experiencia inclusiva, que no se limita únicamente a quienes ya practican este tipo de actividades. La presencia de familias, atletas y público en general le dio al encuentro un marcado perfil social y participativo.
A lo largo del día se desarrollaron actividades de stand up paddle, aguas abiertas, windsurf, ILCA y nado sincronizado. Cada una de estas disciplinas ofreció una mirada diferente sobre las posibilidades que brinda el entorno marítimo de Puerto Madryn. Esta diversidad también facilitó la participación de personas con distintos niveles de experiencia e intereses.
La elección de Playa Káiser fue clave para el desarrollo del festival. Ubicada debajo del Ecocentro, la playa ofreció un escenario natural ideal tanto para la práctica de las actividades como para la observación desde la costa. Este espacio refuerza el rol del mar como un componente central de la vida local, no solo desde lo paisajístico, sino también como ámbito de formación, recreación y deporte.
En este contexto, la Escuela Náutica Municipal volvió a destacarse como un actor fundamental en la promoción de actividades acuáticas. Su trabajo está orientado a incentivar la práctica deportiva y a fortalecer el vínculo de la comunidad con el Golfo Nuevo. En esta oportunidad, lo hizo a través de una propuesta que integró aprendizaje, participación y disfrute al aire libre.
El acompañamiento del público fue uno de los aspectos más destacados de la jornada. Vecinos y visitantes se acercaron para seguir las actividades, apoyar a los participantes y compartir una tarde junto al mar. Este clima distendido y festivo convirtió al evento en un verdadero espacio de encuentro.
La comunidad náutica local también tuvo un rol relevante, aportando experiencia y respaldo a una propuesta que crece a partir del trabajo sostenido en el agua. La jornada no solo permitió visibilizar a quienes ya forman parte de estas disciplinas, sino también despertar el interés de nuevos participantes.
Más allá de lo deportivo, el festival se planteó como una iniciativa para promover hábitos saludables y fomentar el uso responsable del entorno natural. El contacto con el mar se presentó, una vez más, como parte esencial de la identidad de Puerto Madryn, integrando deporte, recreación y sentido de pertenencia.
Fuente: LU 17






