Juan José Raponi

Uno de los últimos grandes ebanistas navales, tenía 98 años y más de 200 embarcaciones construidas con sus propias manos

En horas del mediodía se conoció la triste noticia del fallecimiento de Juan José Raponi, el histórico ebanista naval hacedor de innumerables embarcaciones de madera que marcaron una época en la construcción artesanal en la República Argentina. 

Humilde, sencillo y “bonachón” fue el artesano que durante muchísimos años le cumplió el sueño a millonarios que buscaban la “obra de arte” de madera, las bellas embarcaciones que salían esbeltas de la carpintería de San Fernando, donde trabajó los últimos años. Poseedor de un sofisticado oficio en extinción, Raponi supo interpretar lo que buscaban sus exclusivos clientes. Hasta viajaba con ellos, en búsqueda de las maderas nobles necesarias para la construcción de lanchas o cruceros.

En una de las últimas charlas que mantuve con él, aun trabajando en la carpintería de la calle La Plata (casi 9 de Julio) en San Fernando, me comentaba que era muy difícil conseguir buena madera y en cada oportunidad que se enteraba de alguna buena partida de “teca”, la compraba para acopiar.

Esta nota la publicamos en Paralelo Cero (El Garage TV) en 2011…

Raponi había nacido el 4 de mayo de 1926 en una sencilla casa de la Isla, sobre el Río Luján, justo frente a donde se encuentra hoy el Museo de Arte de Tigre, ex Tigre Hotel. Fue criado en el seno de una muy humilde familia de italianos que habían llegado al país. Su padre había luchado en la 1° Guerra Mundial, donde contrajo una enfermedad, por la cual tuvo que dejar de trabajar. Su madre, se puso el hogar al hombro y fue el sostén de la familia (tenía un hermano varón).

Por eso desde muy chico, el niño Juan José empezó a trabajar: “Mi primer trabajo fue en Parodi, iba a limpiar, sacaba viruta, hacía los mandados, cuidaba el fuego cuando se envaretaba”. Por semana ganaba 50 centavos, los cuales religiosamente se los entregaba a su mamá para colaborar con el hogar.

Parodi fue un astillero prestigioso que se destacó por construir lanchas colectivas; allí, entre aserrín, golpeteos y sudores, el niño Raponi empezó a descubrir y aprender ese artesanal oficio que tan bien lo desempeñó durante toda su vida.

"Tentadora" luce inmaculada. Es que pasó por las manos de Juan José Raponi en una exhaustiva restauración.

Luego, buscando entonces mejor sueldo, pasó a Astarsa, donde tuvo la suerte “de caer con el modelista que hizo los modelos del barco General Mosconi, que se hizo ahí”.

Su suerte estaba echada y su destino también, la construcción de embarcaciones. Siempre habló sobre el diseño que más le había llamado la atención fue el de la “lancha automóvil que la descubrió en el entonces astillero Geleana.

Su hermano, Pedro Federico, también se dedicó a este rubro; un día le propuso a Juan José hacer una lancha y éste, muy sorprendido le preguntó “¿dónde?”. Su hermano le respondió sin vueltas: “En casa, de noche, ¿te animas?”. “Hicimos dos”, comentaba Raponi.

No tenían nada, sólo ingenio, ganas y pasión.  “Trabajábamos de noche, con el sobretodo puesto por el frío. Hicimos un techo de cartón!”, con la plata que ganaron con la venta de esas dos embarcaciones fabricaron una casa y un galpón, donde trabajaron durante años.

Este video a continuación, pertenece a una de sus ultimas creaciones. Una esplendida Raponi 32 denominda “Rafaga”.

Trabajó también para el Astillero Regnicoli, quienes habían visto la calidad del trabajo de los hermanos Raponi, y le empezaron a encargar lanchas: “Le hicimos muchas lanchas, una tras otra. Ahí pasamos a ser conocidos, íbamos aprendiendo cada vez más. Llegó un momento en que estábamos distanciados de los competidores, en calidad. Eso nos dio nombre”, comentó en una nota para el portal Actualidad Tigre San Fernando en 2018.

Su hermano, tempranamente fallece y Raponi continúa su derrotero solo, ya con un nombre y un prestigio vigente hasta el día de hoy que la muerte lo transformó en leyenda. Aunque siempre, un poco en broma, un poco en serio decía: “Carpintero sí, pero comerciante no”.

Esta entrevista que compartimos a continuación, fue realizada junto al Museo Náutico Argentino en el ciclo “Notables de la Náutica”.

La calidad de sus trabajos sorprende hasta los más entendidos. El nivel de detalles se asemeja a la perfección absoluta. Su mano de obra artesanal es reconocida en todo el mundo.

Su calidad humana, su sencillez y su hombría de bien transformaron a Juan José Raponi en un personaje muy querido y respetado en el ambiente.

Sus creaciones son el fiel reflejo de una gran época pasada de la náutica. Su legado, quizás inspire a futuros ebanistas navales. Su nombre será por siempre el sinónimo en perfección de lanchas de madera. Hasta siempre maestro, lo vamos a extrañar y recordar como EL ARTESANO DEL RÍO. 

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