
El reconocido fotógrafo italiano, considerado una de las figuras más influyentes de la fotografía náutica, falleció a los 70 años. Durante más de cuatro décadas inmortalizó la Copa América, las grandes regatas internacionales y a los principales protagonistas de la navegación a vela
El mundo de la náutica y la vela internacional está de luto. A los 70 años falleció Carlo Borlenghi, el fotógrafo italiano que revolucionó la manera de retratar el deporte de la vela y cuya obra se convirtió en un verdadero patrimonio visual de la navegación moderna.
Nacido en Bellano, a orillas del lago de Como, Borlenghi descubrió muy joven su pasión por el mar y la fotografía. Esa combinación lo llevó a construir una carrera excepcional, durante la cual registró con su cámara algunos de los momentos más importantes de la historia de la vela contemporánea. Sus imágenes acompañaron la evolución tecnológica de este deporte y reflejaron como pocas la velocidad, la precisión y la belleza de las grandes embarcaciones en competencia.

A lo largo de más de cuarenta años fue uno de los fotógrafos oficiales de la Copa América, además de cubrir competencias de primer nivel como la Copa del Rey MAPFRE, el Rolex Maxi Yacht Cup, las regatas de la clase TP52, los circuitos de superyates y numerosas pruebas oceánicas alrededor del mundo. Sus fotografías ilustraron revistas especializadas, libros, campañas publicitarias y publicaciones de los principales astilleros y equipos de competición.
Su estilo se caracterizó por buscar siempre el ángulo perfecto, incluso en las condiciones más exigentes. Navegando junto a las flotas o embarcado en helicópteros y lanchas de apoyo, logró capturar imágenes que transmitían la potencia del viento, la tensión de la competencia y la espectacularidad de la navegación, convirtiéndose en una referencia para generaciones de fotógrafos náuticos.
La noticia de su fallecimiento se conoció en plena disputa de la 44.ª Copa del Rey MAPFRE, donde organizadores, regatistas y equipos le rindieron homenaje recordando el enorme legado que dejó en el deporte. Su partida generó mensajes de reconocimiento de clubes, clases internacionales, equipos de regatas y profesionales de todo el mundo, quienes destacaron no solo su talento, sino también su calidad humana y su permanente compromiso con la difusión de la vela.
Con millones de imágenes tomadas a lo largo de su carrera, Carlo Borlenghi deja una huella imborrable en la historia de la fotografía deportiva. Su trabajo no solo documentó las grandes competencias internacionales, sino que ayudó a acercar la pasión por la navegación a millones de personas, convirtiéndose en uno de los grandes cronistas visuales del mar y de la vela de todos los tiempos.
Fuente: La Gaceta Náutica




