

El futuro USS John F. Kennedy completó el miércoles con éxito sus primeras pruebas de mar, marcando un hito clave en el desarrollo del segundo portaaviones de la clase Gerald R. Ford de la Armada de los Estados Unidos, a medida que la unidad avanza hacia su incorporación a la flota
Estas pruebas iniciales en alta mar contaron con la participación de marineros de la unidad de precomisionamiento del buque, constructores navales de Newport News Shipbuilding —división de Huntington Ingalls Industries— y personal de distintos mandos de la Armada. El objetivo principal fue evaluar el funcionamiento de sistemas y tecnologías críticas durante el primer período de navegación del portaaviones.
Previo a su salida del astillero, el Kennedy llevó a cabo un “crucero rápido” de cinco días, una fase de preparación en muelle diseñada para simular operaciones en navegación y fortalecer la mentalidad operativa de la tripulación.
“Millones de huellas hicieron posible el éxito de esta primera prueba en el mar”, señaló el capitán Doug Langenberg, comandante de la Unidad de Precomisionamiento del John F. Kennedy. “Este logro es el reflejo de años de trabajo conjunto entre los constructores navales y la tripulación que dio vida al buque”.
Por su parte, Derek Murphy, vicepresidente de construcción naval de Newport News, destacó que estas pruebas representan una validación fundamental del trabajo realizado en el astillero. “Llevar al Kennedy al mar demuestra la dedicación y el compromiso de algunos de los mejores constructores navales del mundo”, afirmó, subrayando que el CVN 79 será un activo estratégico esencial para la seguridad nacional.
Como segundo portaaviones de la clase Ford, el John F. Kennedy incorpora mejoras de diseño orientadas a incrementar la supervivencia, potenciar la capacidad de combate y reducir los costos totales de operación a lo largo de una vida útil estimada en 50 años. Entre las principales innovaciones se incluyen una nueva planta de energía nuclear, mayor capacidad de generación eléctrica, mayor eficiencia operativa y una reducción en la dotación necesaria.
Tras la finalización de estas pruebas de construcción, los trabajos continuarán en el astillero para corregir cualquier observación detectada. El próximo gran paso será la realización de las pruebas de aceptación, aunque el cronograma definitivo aún se encuentra en revisión.
“Estamos avanzando de manera constante para completar el buque con todas las capacidades previstas”, explicó el capitán Mark Johnson, gerente del programa de nueva construcción de la clase Ford. “Nuestro objetivo es entregar el próximo portaaviones de la Armada lo antes posible, plenamente preparado para operaciones de combate”.
Está previsto que el USS John F. Kennedy (CVN 79) sea entregado oficialmente a la Marina de los Estados Unidos en 2027. El contralmirante Casey Moton, director ejecutivo del programa de portaaviones, destacó la emoción de ver al buque navegar por primera vez y atribuyó el avance logrado al esfuerzo conjunto de toda la base industrial marítima estadounidense, que acerca al portaaviones un paso más a su entrega final.
Fuente: GCaptain



