
El Baltic 111 Raven, de 34 metros de eslora, marcó un antes y un después en la navegación oceánica al imponerse en la RORC Transatlantic Race 2026
Obtuvo los Monohull Line Honours, ganó el IMA Transatlantic Trophy y estableció un nuevo récord para monocascos en la travesía entre Lanzarote y Antigua.
Bajo el mando de Damien Durchon, el Raven completó las 3.000 millas náuticas del cruce atlántico en menos de siete días, cruzando la línea de llegada a velocidades cercanas a los 30 nudos. Diseñado para sostener promedios muy altos durante largos períodos, el yate combina un casco liviano con foils laterales, lo que le permite ofrecer un equilibrio sobresaliente entre velocidad, control y seguridad.
El navegante Will Oxley, responsable de otros récords transatlánticos, destacó que el Raven representa una evolución radical frente a monocascos tradicionales. Si bien aún existen áreas para optimizar el VMG, subrayó que el rendimiento general del barco establece un nuevo estándar para la clase. La travesía se completó sin incidentes, con la tripulación y la embarcación en excelentes condiciones, un factor clave para evaluar el éxito del proyecto.
A diferencia de los foilers totalmente voladores, el Raven mantiene contacto constante con el agua, generando un elevado momento adrizante gracias a sus foils, al lastre de agua y a la forma del casco. Para Durchon, esta configuración lo convierte en un barco incluso más seguro que muchos yates oceánicos convencionales, sin resignar prestaciones.
El rendimiento sostenido fue otro de los puntos destacados. Según el maestro de vela Brad Jackson, no se trató de forzar el barco al límite, sino de permitirle desplegar todo su potencial de forma consistente. La cohesión del equipo y el conocimiento profundo de la plataforma fueron determinantes en el resultado final.
Para el director del proyecto, Claes Nyloef, el Raven señala claramente el futuro de los monocascos de regata oceánica: una integración eficiente de tecnología foil que ofrece altas prestaciones sin comprometer la fiabilidad. La llegada a Antigua confirmó que el Raven no solo ganó una regata, sino que presentó una nueva generación de monocascos de alto rendimiento.
Fuente: Sail World




