El “Almirante Irízar” completó el reabastecimiento de la Base Antártica Científica Carlini

AVISO CEFIRO VENTILADORES

Descargó combustible a granel y materiales, además de personal y carga de la Biblioteca Nacional. Previamente operó en la Base Antártica Brown

Antártida – Durante dos días, el rompehielos ARA “Almirante Irízar” de la Armada Argentina realizó las últimas operaciones logísticas de reabastecimiento sobre la Base Antártica Científica Carlini.

Durante la primera jornada de trabajo, bajo el comando operacional del Comando Conjunto Antártico, el rompehielos fondeó en Caleta Potter para desembarcar las lanchas EDPV (embarcación de desembarco de personal y vehículos) ARA “Corbeta Uruguay” y ARA “General San Martín”, junto a botes neumáticos MK5 y personal del denominado Grupo Playa, que trabajó en la costa con la colaboración del personal de base.

Lo primero que se trasladó fue al personal de la Biblioteca Nacional junto a la carga de libros y mobiliario que se trajo a la Antártida con el fin de inaugurar una biblioteca en la Base Carlini, lo que le demandaría algunas jornadas de trabajo allí.

Luego, se procedió a desembarcar carga especial y frigorizada, aceites lubricantes y gasoil antártico (GOA). Asimismo, desde la costa se replegó un generador para ser trasladado a la Base Petrel; bultos de carga de la Dirección Nacional del Antártico (DNA); carga científica frigorizada y tambores y pallets con residuos clasificados.

Al anochecer, arribó proveniente de la Base Antártica Conjunta Decepción el aviso ARA “Estrecho de San Carlos”, que había concluido el repliegue del personal militar y científico, al tiempo de efectuar el cierre de dicha base temporaria.

Una vez fondeado en cercanías del rompehielos, durante la noche las EDPV y un pontón flotante iniciaron maniobras de traspaso hacia el ARA “Estrecho de San Carlos” de carga general; tambores de combustible JP1 que el aviso deberá llevar a la Base Antártica Conjunta Orcadas. Al mismo tiempo, el “Irízar” recibió tambores de GOA y un binner de carga especial que deberá llevar a la Base Antártica Conjunta Petrel, además del repliegue de carga obsoleta y residuos replegados desde Decepción. Estas tareas se prolongaron hasta el mediodía siguiente, al tiempo que los botes continuaron con el envío de combustible y el repliegue de carga de la base Carlini.

Durante la mañana, el Comandante del Componente Naval del COCOANTAR (Comando Conjunto Antártico), Capitán de Navío Diego Sánchez, se trasladó hacia el “Estrecho de San Carlos” para inspeccionar las operaciones, visitar a la tripulación del aviso y saludar a la dotación saliente de la base Decepción.

Las actividades logísticas, realizadas con el objetivo de preparar a la base para la invernada y darle continuidad al desarrollo de los proyectos científicos en el continente blanco, finalizaron en las primeras horas de la tarde, momento en que el “Almirante Irízar” levó anclas para dirigirse a la Base Antártica Conjunta Petrel, la última en la que realizará tareas de reabastecimiento y descarga durante esta Campaña Antártica de Verano.

En la Base Antártica Brown

En los primeros días de esta semana, luego de reabastecer la Base Antártica Conjunta San Martín (la segunda más austral de nuestro país en el continente blanco), el rompehielos, al mando del Capitán de Navío Carlos Recio, navegó por el estrecho de Gerlache hasta ingresar a bahía Paraíso.

Una vez fondeado en cercanías de la península Sanavirón donde, al pie de un morro de 70 metros, se encuentra emplazada la Base Antártica temporaria Brown, el buque de la Armada Argentina arrió embarcaciones menores (botes MK5) y desembarcó a su personal junto a miembros de la Dirección Nacional del Antártico (DNA) e ingenieros del Ejército Argentino (EA).

Luego de arribar a la costa, tras sortear la nutrida cantidad de escombros de hielo esparcidos por toda la bahía, los profesionales de la DNA y el EA se dirigieron al lugar donde se emplazaba la casa principal de la base (destruida por un incendio en 1984) para realizar una minuciosa inspección de la platea de hormigón que la contenía, a fin de analizar su refuncionalización para la construcción de una nueva locación que cuente con alojamientos, baños, laboratorios y una sala de interpretación de la presencia de Argentina en la Antártida.

Para ello, además de un recorrido y pruebas con diversas herramientas, se efectuaron mediciones y un mapeo completo utilizando un drone para obtener las fotografías actualizadas de todas las instalaciones y de la platea que se pretende recuperar.

Al respecto, el doctor Pablo Fontana de la DNA, destacó que “la Base Antártica Brown tiene un gran potencial, tanto por sus posibilidades respecto a las actividades científicas que otorga su emplazamiento, como por su carácter de ‘ventana’ de la actividad antártica hacia el turismo internacional que visita anualmente la zona”.

Una vez efectuados los informes de factibilidad para el uso de esta platea, se trabajará en el diseño del nuevo emplazamiento, la adquisición de los materiales para construirlo y el plan de trabajo para llevarlo adelante.

Concluidas las tareas de los profesionales, se reembarcó a todo el personal a bordo del “Irízar”, para luego poner proa hacia la Base Antártica Conjunta Carlini, donde el rompehielos concluiría con sus tareas de reabastecimiento y repliegue de la presente Campaña Antártica de Verano (CAV).

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