DOS DÍAS EN VIENA, AUSTRIA

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Aquí, una guía para conocer los principales atractivos de la capital de Austria en dos días completos de visita, incluyendo el día de arribo el cual lo podemos aprovechar. Palacios, museos, excelente arquitectura, música clásica, gastronomía y diversión en esta magnifica urbe atravesada por el río Danubio.

 Por Mariana González / mariana@paralelocero.tv

 Día de llegada

Arribando a  Viena  por la tarde, probablemente no tengas demasiado tiempo para visitar museos ni demasiados monumentos pero, después de dejar el equipaje en el hotel, tendrás tiempo suficiente para disfrutar de algunos de los mejores lugares del centro de la ciudad y disfrutar una cena típica vienesa.

El mejor punto de partida para conocer Viena es acercase hasta la parada de metro Stephansplatz, situada en pleno corazón de la ciudad; una vez allí, podes visitar la Catedral de San Esteban, el símbolo religioso más importante de Viena.

Una vez finalizada la visita a la catedral, tomar la calle que va hacia la izquierda (Kärntner Strasse) que conduce hasta la conocidísima Ópera de Viena. Aunque ya será tarde para visitarla por dentro, siempre es un buen momento hacer algunas fotos del emblemático edificio.

Probablemente sea una buena hora para cenar, ya que los restaurantes suelen cerrar temprano. Volviendo  hasta la zona de la catedral, se pueden encontrar diferentes restaurantes en los que se sirven los consistentes platos típicos vieneses. Luego de la cena y porque no de un café en una mesita ubicada en la vereda de un bar (aunque sea invierno, hay importantes sistemas de calefacción), iniciar el descanso para afrontar el próximo día.

Primer día

El itinerario debería comenzar sobre las 9 de la mañana, después del desayuno, en la parada de metro Herrengasse. Desde allí se puede llegar en pocos minutos hasta el Palacio Hofburg, el que fuera lugar de residencia de la familia Habsburgo durante más de 600 años.

La visita al Hofburg es una forma de adentrarse en la interesante historia de Viena de un modo lúdico. Durante el recorrido se puede  ver el Museo Sisi, basado en la intensa vida de la excepcional emperatriz, además de los apartamentos imperiales que compartió con el emperador Francisco José.

Para obtener un interesante descuento, recomendamos la compra de  la entrada combinada que incluye la visita al Palacio Schönbrunn.

A la salida del Hofburg llega el momento de visitar la cercana Biblioteca Nacional Austriaca, una de las bibliotecas históricas más bonitas del mundo.

Al salir de la biblioteca, cruzar el parque Burggarten para llegar, a través de la Ringstrasse, hasta la Ópera de Viena. Es importante corroborar los horarios de las visitas en su página oficial, ya que suelen ser entre las 13:00 y las 15:00, pero pueden variar. www.vienna-opera.com

Tomando los tranvías 1 y 2 se puede  recorrer la Ringstrasse, una gran avenida circular en la que se ubican gran parte de los edificios más importantes de la ciudad, como son el Ayuntamiento, la Bolsa, el Parlamento, el Burgtheater, la Iglesia Votiva o la Universidad.

Después de ver tantos edificios imponentes, llega el momento de deleitarse con una arquitectura muy especial, casi de cuento. Se trata de los bloques de viviendas denominados Hundertwasserhaus, unos edificios de originales colores y formas fantasiosas.

Segundo día

Empezando la jornada temprano, en metro podemos llegar a la parada de  Schönbrunn, donde se encuentra el Palacio Schönbrunn, antigua residencia de verano de los Habsburgo.

Después de recorrer el palacio y sus preciosos jardines, tomar el subterráneo hasta la estación Kettenbrückengasse, donde se encuentra el conocido mercado Naschmarkt. Allí, entre frutas y verduras, seguro que encontrara algún restaurante acorde a la circunstancia y presupuesto. Hay muchas opciones.

De vuelta al centro de la ciudad pueden acercarse a conocer la Cripta Imperial, situada bajo la Iglesia de los Capuchinos. Allí se pueden ver los monumentales féretros en los que descansan los miembros de la realeza austriaca.

Para terminar con sabor dulce la visita a la ciudad, nada mejor que tomar un café acompañado por un pedazo de la conocidísima tarta Sácher. Para ello recomendamos el café Sperl (Gumpendorfer Strasse 11). Un sitio típico de la capital de Austria, funciona desde 1880 y se hizo famoso en los últimos años debidos que allí se filmó una escena de la película “Antes del Amanecer” con Julie Delpy y Ethan Hawke, de 1995.

El Prater

Es el parque de atracciones más antiguo del mundo. El lugar había sido utilizado durante siglos como coto imperial de caza hasta que, en 1766, fue abierto al público. En 1895 se inauguró allí un parque de atracciones del que se conservan en perfecto estado muchas de las atracciones, envueltas en un aire antiguo y con encanto que domina todo el lugar.

Desde su inauguración en 1897, la Noria Gigante de Viena es uno de los emblemas de la ciudad. Se trata de una obra monumental, de 60 metros de altura, que se inauguró durante la celebración del 50 aniversario de la coronación de Francisco José I.

A lo largo de su historia, la noria ha logrado sobrevivir a las grandes catástrofes naturales y conflictos bélicos. Fue testigo de la I Guerra Mundial, durante la cual tuvo que dejar de funcionar durante dos años.

La Casa de Mozart

En la calle Domgasse nº 5 se encuentra la única vivienda en Viena de Mozart que aún se conserva, de la docena que tuvo. En la Casa de Mozart reside el compositor de 1784 a 1787. Su domicilio en la primera planta es realmente señorial: con cuatro habitaciones, dos cuartos pequeños y una cocina, pues toda su vida le importan las apariencias.

Probablemente es aquí donde Wolfgang Amadeus pasa sus años más felices. En cualquier caso, es la vivienda que más tiempo conserva. En aquella época Mozart es un artista muy aplaudido, tiene un círculo de amistades ilustres y le invitan a numerosos conciertos en casas de aristócratas.

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