A LA VENTA EL MEGAYATE DE ORO

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Oro parece, fibra de carbono de color dorado es. Se trata del ‘Khalilah‘, uno de los yates de lujo más reconocibles y revolucionarios de los últimos tiempos. Cuatro años después de su botadura, la embarcación sigue acaparando la atención allá donde atraca por su diseño e innovación. Esta creación de Palmer Johnson ha estado disponible para charter por unos 245.000 euros la semana; ahora, además, le acaban de colgar el cartel de ‘se vende’.

La plataforma de alquiler y venta de yates SuperYachtsMonaco anuncia en su página web la puesta a la venta del ‘Khalilah’. Este yate de 49 metros de eslora por 11 de manga, perteneciente a la serie SuperSport de Palmer Johnson, podría tener nuevo dueño, siempre y cuando el armador esté dispuesto a desembolsar 28,5 millones de euros.

El extravagante color del ‘Khalilah’ fue una petición de su primer propietario, que anteriormente ya había disfrutado de otras dos embarcaciones doradas del mismo astillero. El casco y la superestructura están construidos íntegramente en fibra de carbono ultraligero, toda una rareza en el sector de los superyates en el momento de su botadura. Con este material se logra reducir significativamente el peso de la embarcación (en dos terceras partes) y aumenta la velocidad (ronzado los 30 nudos), además de hacer trabajar menos sus poderosos propulsores M94 diesel de 16V MTU. Gobernándolo a una velocidad de crucero (15 nudos), ofrece una autonomía suficiente como para cruzar un océano.

El Dorado de los mares puede acomodar hasta 11 invitados en sus cinco cabinas de estilo «ultralujoso», según los responsables de venta. Siguiendo el plano original, el camarote del armador está situado en la cubierta principal: cuenta con un espacio de 68 metros cuadrados, baño privado y grandes ventanales que ofrecen vistas panorámicas. En la cubierta inferior encontramos dos camarotes VIP y una cabina doble con una cama estilo pullman, cada uno con baño privado.

El ‘Khalilah’ combina elegancia contemporánea con una clara influencia asiática. En la cubierta principal, una barra de madera de abedul de Carelia conduce hasta el salón, de 80 metros cuadrados y que ocupa toda la manga. Hacia popa, las puertas de vidrio dan acceso al salón/comedor exterior, protegido éste por la cubierta superior.

La cubierta superior está ideada para ser el lugar donde celebrar fiestas. Está equipada con un completo sistema de entretenimiento y un espectacular skylounge con paredes de cristal suavemente curvadas y tragaluces aéreos para llenar el espacio con luz natural y ofrecer vistas panorámicas. Hay espacio para hacer una barbacoa o preparar un buffet libre, para una terraza protegida con piscina de spa y un solarium. Puro hedonismo.

Mención especial merece el beach club de popa con una plataforma de baño de grandes dimensiones, desde donde se puede sacar todo el arsenal de juguetes acuáticos que el ‘Khalilah’ guarda en sus entrañas: una lancha auxiliar de siete metros -dorada como el casco-, propulsores de chorro de agua Jetpack para volar sobre el agua, equipos de wakeboard esquí acuáticokayaks, tablas de paddle surf y accesorios hinchables para disfrutar entre familiares y amigos.

Texto y fotos:  www.expansion.com/nauta360