Bilgin 263 de Bilgin Yachts

Con la entrega de “Al Reem”, Bilgin Yachts culmina una ambiciosa trilogía de superyates de 80 metros que ha ido ampliando, casco tras casco, los límites del lujo contemporáneo en el mar

Luego de “Tatiana” y del multipremiado “Leona”, Al Reem se presenta como el tercer y último exponente de la serie Bilgin 263, y también como el más grande y audaz: con 1.758 GT —casi cien toneladas más que el primero— es la expresión más extrema de una filosofía de diseño basada en un principio claro: “menos es más”, donde todo elemento innecesario ha sido eliminado.

El silencio elevado a estándar técnico

En el interior, el proyecto fue concebido bajo el concepto denominado “Project Silence”. El armador solicitó un aislamiento absoluto frente al ruido, las vibraciones y cualquier interferencia sensorial. Para lograrlo, especialistas en acústica trabajaron minuciosamente en cada sector del casco, estableciendo objetivos específicos según el uso de los espacios. Las soluciones incluyen desde paneles fonoabsorbentes en los camarotes de invitados hasta puertas estancas en áreas clave, pasando incluso por una cama estabilizada en la suite principal.

La propulsión está a cargo de dos motores MTU 16V 4000M73, capaces de impulsar al yate hasta 19 nudos de velocidad máxima y ofrecer una autonomía superior a las 5.000 millas náuticas. Sin embargo, su presencia resulta prácticamente imperceptible. “Cuando estás en el puente no se escuchan ni los motores ni la maquinaria”, explica el capitán Ivan Franic, quien acompañó la construcción desde el inicio. “El silencio es tal que hay que confiar plenamente en los instrumentos”.

Artesanía a gran escala

Los interiores, diseñados por H2 Yacht Design, fueron realizados por más de 700 artesanos de Bilgin Yachts, con un notable 90 % del trabajo ejecutado internamente. La ambientación apuesta por una paleta clara y etérea —blancos, cremas y beiges— realzada por materiales nobles como mármol Calacatta Oro, ónix marfil retroiluminado, maderas naturales con terminaciones mate y cueros seleccionados.

El salón principal mantiene un eje visual completamente despejado hacia una cascada exterior hecha a medida, que desemboca en un jacuzzi. El televisor permanece oculto en el techo y solo desciende cuando se lo requiere, mientras que el tradicional bar fue reemplazado, por deseo del propietario, por una instalación artística ubicada en la escalera que conduce al club de playa. En ese sentido, todo el yate fue concebido como una auténtica galería de arte flotante.

El club de playa se posiciona como el núcleo de la experiencia a bordo, con acceso directo al mar mediante plataformas laterales, una piscina de agua salada revestida en mosaicos, hammam, sauna y gimnasio completamente equipado. En la cubierta principal, revestida en teca, se suma incluso un campo de golf con pelotas hidrosolubles.

Ingeniería y visión de futuro

El puente de mando fue trasladado a la cubierta superior, liberando toda la proa para albergar una suite del propietario a manga completa, con vistas panorámicas y espacios exteriores privados. El camarote se complementa con una oficina ejecutiva totalmente insonorizada, pensada también como estación de trabajo durante la navegación.

“La creatividad, la innovación y la flexibilidad demostradas por el equipo de Bilgin Yachts”, señala Marino Perkusic, “nos permitieron llevar adelante ideas ambiciosas que elevaron tanto el diseño como la funcionalidad del yate”. Para el astillero turco, cerrar esta trilogía con Al Reem significa reafirmar una convicción clara: que el conocimiento técnico y la ingeniería avanzada desarrollados en Turquía están en condiciones de competir al más alto nivel del mercado global de superyates.

Fuente: Daily Náutica

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