Hermanos Noruegos

AVISO CEFIRO VENTILADORES

La ciencia y la exploración no tienen secretos para esta pareja de hermanos procedentes del país más septentrional del Reino Unido

Existen lugares en nuestro planeta que resulta inhóspitos y complicados de visitar de manera convencional. Algunas de las montañas más altas de la Tierra se encuentran en áreas como la Antártida, un lugar al que un par de inventos creados por dos hermanos visitarán dentro de poco tiempo y que supone todo un reto para la ciencia y la navegación. Cualquiera de nosotros tendría problemas de orientarse con una brújula en terreno desconocido, pero el temor no es algo que achante a estos pequeños genios.

El Proyecto Erebus ya ha zarpado rumbo a la Antártida y son dos barcos los que llevan el nombre de Ollie Ferguson y Harry Ferguson a uno de los rincones más extremos de la Tierra. Ambos hermanos han replicado los barcos que descubrieron la barrera de hielo de Ross, cuyos nombres originales eran HMS Erebus y HMS Terror, en una expedición que tuvo lugar entre los años 1839 y 1843 y que es homenajeada por los intrépidos aventureros escoceses.

La inspiración para revivir el viaje inicial llegó a estos hermanos al descubrir que los restos de ambos navíos aparecieron en el archipiélago Ártico Canadiense y conocer su historia. A partir de entonces, imaginamos que en su tiempo libre, Ollie y Harry se han dedicado a crear dos réplicas de los buques, de un metro de longitud con materiales tradicionales, que serán utilizadas para recorrer el continente helado.

Serán más de 20.000 kilómetros los que estos barcos recorran en su extraordinaria aventura por la costa congelada de la Antártida. Eso sí, este no será un simple viaje recreativo, sino que tendrán un importante componente científico, ya que los barcos están equipados con sensores capaces de medir la temperatura del agua y su pH, además de aportar información sobre la localización de los modelos y la temperatura del aire.

Un olmo de 200 años de edad, según la información publicada en The Guardian, es quien ha prestado la materia prima para realizar un viaje que puede seguirse a través de la página web del Proyecto Erebus.

Por el momento, los barcos llevan casi 100 kilómetros recorridos y las perspectivas de alcanzar el continente helado son buenas. MacNeill Ferguson, padre de los ingenieros náuticos, no puede estar más orgulloso de sus hijos:

La gran cantidad de habilidades que los chicos han tenido que aprender para fabricar estos barcos, para probarlos y entender cómo todas las cosas funcionan…es una delicia de ver. Ambos chicos están absolutamente encantados de que los barcos ya estén en el agua y comprueban varias veces al día cómo están.

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