Destinos náuticos: EFESO, A ORILLAS DEL MAR EGEO

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Éfeso era un centro de viaje y comercio. Situado en el Mar Egeo en la desembocadura del río Caístro, la ciudad fue uno de los puertos marítimos más grandes de la antigüedad.  Además, un importante centro religioso, cultural y comercial. Actualmente sus ruinas constituyen una atracción turística muy significativa.

 Fue una de las doce ciudades jónicas a orillas de la mar Egeo, situada entre el extremo norte de Panayr Dağ (el antiguo monte Pion) y la desembocadura del río Caístro y tenía un puerto llamado Panormo.

Lo mejor de Efeso

Antes que nada conviene saber que la visita a Ëfeso dura aproximadamente unas tres horas y que el calor aprieta de verdad. Por lo tanto, es aconsejable llevarse crema solar y un sombrero para evitar insolaciones.

Ya en la entrada al recinto de la ciudad antigua, las calles principales van dejando a cada lado un entramado de pequeñas calles secundarias que nos dan una idea muy clara de lo importante que fue esta ciudad antaño.

Junto a la Puerta Magnesia, levantada por el emperador Vespasiano, se encuentran el gimnasio y las termas. Muy cerca veremos el odeón y el ágora, que era el lugar donde solían reunirse los senadores para discutir los temas del día, y los templos de Domiciano y Adriano.

Al final de la vía principal de los Curetos se levanta el monumento más espectacular de la ciudad, o lo que queda de él, la biblioteca de Celso. Espectacular, en el siglo II albergaba más de 10.000 pergaminos que atesoraban todo el saber de aquel tiempo.

Un poco alejada de ésta, otra parada ineludible: el Gran Teatro (podía albergar más de 15.000 personas) y la Iglesia de la Virgen María.

Y por fin, entre un puñado de ruinas, fuentes y cimientos, la solitaria columna que sobrevivió del fabuloso Templo de Artemisa, una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

Lugares históricos e imperdibles

Teatro

Originalmente sentaba más de 15 000 personas, este teatro fue construido en el periodo Helénico y fue renovado por varios emperadores romanos. Fue diseñado para presentaciones teatrales pero tiempo después, se permitió que hubiera competencias de gladiadores en el lugar.

Cuando Pablo fue acusado de atacar a Artemisa y su templo, la multitud se reunió en este teatro.

 Templo de Artemisa

Considerado una de las siete maravillas del mundo, el Tempo de Artemisa en Éfeso fue dedicado a la diosa de la caza. Solo la base y una columna quedan de este templo que una vez midió 130 m de largo, 67 m de ancho y 18 m de alto.

Biblioteca de Celsus

Originalmente construida en los años 115-25 d.C., esta fachada restaurada es lo más destacado de las ruinas de hoy. Se cree que este estilo es común de la forma arquitectural de las bibliotecas romanas. El interior mide 21 X 24 m y albergaba aproximadamente 10 000 rollos de pergamino.

Esta biblioteca fue dedicada a Celsus el procónsul de Asia y su sarcófago esta ubicado bajo el ábside.

Casas Terraza

Desde los tiempos de Augusto, estas viviendas de adinerados efesios, eran decoradas con hermosos frescos y mosaicos. Las casas tenían habitaciones lujosas, baños, comedor y cocinas. Estas casas fueron construidas al pie de la montaña en el sur de Éfeso, el techo de una casa formaba la terraza para la casa de encima. Estas casas estuvieron ocupadas hasta el siglo VII d.C.

 

Actualmente las ruinas son visitadas principalmente por cruceros que proceden del puerto de Kuşadası, situado a 19 km. Es un sitio amplio, que no ha sido excavado todavía por completo, pero lo que se puede observar da una cierta idea de su esplendor original.

 

Para tener en cuenta

Sino es en barco, para llegar a Éfeso hay que volar hasta Estambul, donde se ofrecen conexiones diarias a los aeropuertos próximos a Efeso: Izmir o Bodrum.

Para dormir, la turística localidad de Kusadasi y la coqueta ciudad costera de Bodrum concentran la oferta hotelera más interesante de la zona. El Ada Hotel (www.adahotel.com), en Bodrum, es una de las mejores opciones. Buan servicio y el restaurante ofrece cocina internacional y cocina típica de la región.

Lo mismo sucede con los restaurantes. Los mejores están en Kusadasi y Bodrum. Sin embargo, hay una opción interesante muy cerca de las ruinas: el restaurante del Hotel Kalehan.

Más información

www.turismodeturquia.com