TRES DIAS EN RIO DE JANEIRO

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Con el objetivo de la cobertura del Salón Náutico de Río de Janeiro, permanecimos una semana en la ciudad carioca, donde tres días completos los destinamos a recorrer esta magnifica urbe, intrincada, compleja en su traza y rodeada de una vegetación y paisajes sorprendentes.

Si bien es imposible en tan solo tres días conocer todo lo que tiene para ofrecer Río de Janeiro, armamos esta agenda que quizás ayude en su viaje.

Si la idea es recorrer muchos lugares, la primera recomendación es alquilar un auto, ya que los medios de transporte no cuentan con un buen servicio y casi siempre suelen estar abarrotados de gente.

En cuanto al alojamiento nosotros elegimos Copacabana, la playa emblemática de la ciudad y el centro turístico de la zona.

Las playas

Son el principal atractivo y el intenso sol de todo el año obliga a permanecer algunas horas diarias en ellas. Como decíamos Copacabana es la más reconocida a nivel internacional, su fama es merecida por la calidad de la arena y por la enorme afluencia turística.

Todo lo que rodea a la playa es típico de Río,  el barrio está lleno de hoteles, restaurantes, bares, discotecas y todo tipo de ofertas de ocio y servicios, pues se trata posiblemente del lugar que recibe mayor número de turistas durante todo el año. El paseo marítimo de la playa es un empedrado típico, como así también los kioscos o chiringuitos playeros, donde se obtienen  los cocos, comidas rápidas, mariscos y por su puesto helada cerveza.

Otra playa muy popular es Ipanema, la oferta turística es importante y atrae a personas de diversa índole, quizás de un nivel adquisitivo mayor que Copacabana. El barrio de Ipanema es un poco más caro, aunque también es mayor la calidad de sus restaurantes y hoteles.

Leblon es una playa vecina a  Ipanema, separada de ésta por un canal que une el mar con la Lagoa Rodrigo de Freitas. También es el nombre de un barrio, el más caro y burgués de los populares barrios de Río de Janeiro.

Al pie del morro Pan de Azúcar, hay una pequeña playa que se llama “Praia Vermelha”, muy pintoresca y rodeada de morros. Si bien la arena no es tan suave y blanca, esta playa popular pero tranquila es una buena opción para después de la visita al “Pão de Açúcar”.

Grandes atracciones

Dos de los sitios imperdibles de la ciudad, si es la primera vez que la visita, es el Corcovado y el Pan de Azúcar. Con el auto, se puede realizar la visita en el mismo día. Lo ideal es que el cielo esté despejado, ya que cuando hay nubes bajas o bruma, la visibilidad no es óptima.

Nosotros empezamos la visita por la mañana en el Pan de Azúcar, donde el medio de elevación es un moderno teleférico que llega en dos tramos a lo más alto de morro, 396 metros. El paseo para los adultos cuesta R$ 53.

El Pão de Açúcar está en un lugar muy atractivo, porque queda muy cerca del centro, de la ensenada de Botafogo y de la gran bahía de Guanabara, justo en el sitio donde se abre al océano Atlántico. De modo que la subida coloca al visitante en un lugar estratégico desde donde la vista alcanza hasta los puntos más interesantes de la ciudad. En la cima del morro hay espacios para fotografías, restaurantes, tienda de souvenir y hasta un sendero que se introduce en al vegetación típica y donde se pueden observar una especie de pequeños monos popularmente conocidos como Titís.

Después del descenso, cerca del mediodía,  nos dimos un chapuzón en la playa Vermelha, para luego almorzar. Por la tarde, nos dirigimos al Corcovado para observar de cerca el Cristo Redentor, una de las postales de Brasil. Cargamos los datos en el GPS, es casi imposible llegar sin él y nos dirigimos hasta el barrio de Cosme Velho, a unos 15 minutos en auto (Calle Cosme Velho, 513 – Cosme Velho – Río de Janeiro/RJ). En ese sitio está la estación del “Trem do Corcovado”, una simpática formación de color rojo que asciende el morro internándose en la exuberante vegetación tropical. Inaugurado en 1884 por el Emperador Don Pedro II, el Tren del Corcovado llevó en sus vagones a papas, reyes, príncipes, presidentes de la república, artistas y científicos.

Todos los años, más de 600 mil personas se dirigen al Cristo Redentor a través de la centenaria Ferrovía del Corcovado, el paseo turístico más antiguo del país. El ticket cuesta R$ 46 y funciona de lunes a domingos de 8 a 20 hs, con una regularidad de media hora.

Esta típica tarjeta postal carioca se empezó a construir en 1922 y su inauguración ocurrió el 12 de octubre de 1931. El Cristo Redentor, símbolo de la Ciudad de Río de Janeiro, fue elegido una de las Siete Nuevas Maravillas del Mundo Moderno entre 21 monumentos participantes de todo el planeta, en una votación realizada por internet y por mensajes de celular, organizada por la New Seven Wonders Foundation de Suiza.

La noche empieza en los Arcos de Lapa

Una de nuestras noches “Cariocas” empezó en los Arcos de Lapa, un monumento emblemático de la ciudad que nos trae vestigios del Río colonial.

La obra de este antiguo acueducto comenzó a principios del siglo XVIII para traer aguas del río Carioca a la ciudad. En 1744 se inició la construcción de la parte que se conserva hoy en el barrio de Lapa. Posee estilo romano con 42 arcos y  una longitud de 270 metros y 64 de altura. Hoy se utiliza como paso del tranvía que une el centro de Río con el morro de Santa Teresa.

El barrio está lleno de pubs y restaurantes. Todas las noches del año hay actividad intensa. La propuesta es hacer una caminata por sus calles empedradas, cenar una comida típica, tomar cerveza y hasta terminar bailando “salsa” en algunos de los pubs.

El “Montmartre carioca”

Después de una mañana de playa, que incluyó Leblon, Ipanama y Copacabana (un chapuzón en cada una), almorzamos en uno de los restaurantes ubicados en las veredas de los hoteles frente a la playa.

A pesar del calor, la idea era conocer “Santa Teresa”, un barrio  que se caracteriza por el gran número de artistas que viven allí. Tiene como ícono distintivo el bondinho (el último tren eléctrico que circula en todo Brasil). Santa Teresa, conocido como el Montmartre carioca, se distingue por su perfil colonial, casi sin que la modernidad haya influido en su estética, con gran cantidad de edificaciones históricas, algunas de ellas construidas en el siglo XVIII.

Todo el barrio se encuentra construido sobre la ladera de un morro, por lo que es un laberinto, con callecitas en pendiente, curvas y contra curvas.

Hay zonas de pubs, restaurantes y muchos negocios de venta de recuerdos y artículos de arte creados por los mismos vecinos.

Otro sitio pintoresco del barrio es “La Escalera de Selarón”, junto al convento de Santa Teresa. Se hizo conocida en el mundo entero por la llamativa decoración que le hizo el artista plástico chileno Jorge Selarón. El recorrido es libre.

De esta manera nuestros días de paseo se acabaron en Río de Janeiro. La ciudad es increíble, bella, ruidosa y con un ritmo intenso. Además por estos tiempos está en obras, para abril de este año, mes de nuestra estadía, ya habían empezado los preparativos de la visita del papa Francisco, como así también todo lo relacionado a la construcción de la infraestructura para el Mundial de Fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos.
La ciudad tiene todo para que la estadía sea perfecta, el mar y la playa casi a la vuelta de cada esquina; mucho verde y paisaje, combinado con el bullicio de la gran urbe. Los barrios “paquetes”, como también las fabelas le otorgan una escenografía muy particular a algunas zonas de morros; comidas de las más variadas y mucho pescado; música y baile en las playas y el emblemático carnaval carioca que se ve reflejado en la mayoría de los habitantes de la ciudad durante todo el año.

 

Lugares para agendar

Algunos sitios que por distintos motivos nos faltó visitar

 El Sambodromo: mientras no está el carnaval, suele haber otros eventos artísticos.

-Fabella Rocían: es la más grande de la ciudad y hay excursiones que te llevan a ella.

-El Estadio Maracaná: lo ideal es coincidir con algún clásico de fútbol carioca. Sino también esta abierto a visitas.

-Parque Nacional Tijuca: es la mayor floresta o selva urbana del mundo.

-Jardín Botánico: es reconocido mundialmente por su calidad, un museo vivo con cerca de 11.000 especies vegetales.

 

Datos útiles

-Pasaje aéreo a Río de Janeiro desde U$S 340 (Aerolíneas Argentinas, TAM, LAN)

-Alquiler de un auto (1 semana) desde U$S 550 (para 4 personas)

-Hotel 4 estrellas en Copacabana desde U$S 200 con desayuno

-Comida en restaurante frente al mar (mariscos, pastas, carnes rojas, pollo) desde U$S 30 por persona (con vino o cerveza)

-Una gaseosa o cerveza en la playa cuesta U$S 3

-El litro de combustible sale U$S 1,5

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