“Después del temporal, llega la calma”, y eso parece que es lo que está sucediendo en algunos países de Europa después de la crisis sanitaria por la Pandemia del Coronavirus. Ya en un fase de desescalada del aislamiento obligatorio, la aproximación del verano y la necesidad de los gobiernos de reactivar la golpeada economía, hace que los países “levanten las persianas” e intenten buscar la normalidad. Algunos estados, donde el turismo es clave para sus arcas, abren la actividad y sus fronteras. Tal es el caso de Italia, uno de los grandes europeos más golpeados por el Covid-19. Las principales ciudades turísticas se rearman para activar nuevamente la recepción de visitantes en esta primera y difícil etapa post pandemia.

En el día de ayer, un amigo que vive en Turín (norte de la península), me envía un articulo que habla sobre la reaspertura del famoso “Café Florian”, uno de los dos más importantes ubicados en la bella “Piazza San Marco” en Venecia, el mismo estaba cerrado desde el 9 de marzo pasado. Eso, inspiró a recordar una de nuestras visitas a la mágica ciudad de los canales y las góndolas. Por eso, es que hoy queremos compartir aquella nota publicada en nuestra revista Paralelo Cero Magazine.

La nota

Única por donde se la camine, la navegue o la mire. Puentes, canales, laberintos de antiguos edificios, veredas angostas, desniveles y mucho aire romántico con sabor a mar,  es lo que predomina en la añeja Venecia. “Paralelo Cero Magazine” estuvo ahí en el otoño europeo y los invitamos a recorrer juntos esta maravilla sobre las aguas del Mar Adriático.

La ciudad de los canales es la capital de la región de Véneto, está situada sobre un conjunto de islas que se extienden en una laguna pantanosa en el Mar Adriático, entre las desembocaduras de los ríos Po y Piave, en el noreste de Italia.

Venecia está compuesta por 120 pequeñas islas unidas entre sí por unos 400 puentes. Desde su fundación, la ciudad ha sufrido los efectos de inundaciones periódicas. En la actualidad la urbe se considera en grave amenaza por las repetidas crecientes.

Café Florian, en la Piazza San Marco de Venecia.

 

 


En primavera y otoño tiene lugar el “acua” alta – marea alta – dos veces al día y la Plaza de San Marcos y otros sitios de interés son desbordados de agua. El gobierno italiano prepara un proyecto denominado Moisés, con la idea de levantar unos diques móviles que cerrarían en caso de aumento el nivel del agua del mar.


Famosa en todo el mundo por sus canales que suman alrededor de 150, estos componen un entramado a modo de calles que parten de “El Gran Canal”, que es como una gran avenida por donde discurren multitud de embarcaciones, grandes y pequeñas, siendo estas últimas las reconocidas “Góndolas”. Son muy útiles los transportes colectivos o vaporetos. Viejos barcos, que con distintas frecuencias y recorridos, transitan el archipiélago durante las 24 horas. También, uno de estos conduce a dos islas próximas a Venecia que vale la pena conocer, Burano y Murano. Un ticket básico en el “Vaporeto” cuesta 6 euros.

Pero si de embarcaciones hablamos, tenemos que dedicar este párrafo a los clásicos de  Venecia: Las Góndolas. Son utilizadas fundamentalmente por turistas, o por bodas, funerales y otras ceremonias. Son botes a remo  propulsados por un remero – los gondoleros. Una Góndola para pasajeros puede tener una pequeña cabina cubierta, para la protección del sol o la lluvia. Una ley santuaria de Venecia dispuso que las Góndolas sean pintadas de negro.

Las Góndolas recorren los intrincados canales de la ciudad.

 

 


Las Gondolas

Se estima que durante el siglo XVIII navegaban por los canales de Venecia miles de góndolas. En la actualidad su número ronda el centenar. Sólo quedan dos astilleros que construyen estas embarcaciones.

Una góndola es larga y estrecha, con un contorno asimétrico para facilitar la propulsión con un solo remo y con una curvatura longitudinal que reduce al mínimo el área de contacto con el agua. Este es sostenido por una cerradura de remos conocida como “forcola”, la cual tiene una forma complicada, permitiendo varias posiciones del remo: lento, para avanzar, para dar la vuelta, para frenar y para ir hacia atrás.

En la proa suele haber un ornamento de hierro como protección de un posible daño accidental, decoración y contrapeso, ya que el gondolero rema de pie en la popa de la góndola. Un paseo en góndola cuesta 80 euros los 20 minutos. Es sugerible realizar el paseo de a cuatro personas.


Entre los sitios imperdibles de Venecia podemos mencionar al puente De Rialto. Éste cruza el Gran Canal y es el más antiguo de los tres ubicados sobre este sitio. Fue construido en 1591 y su superficie está ocupada por distintos locales que venden productos y recuerdos típicos de la ciudad.

Otro puente famoso es el “De los Suspiros”. Situado a poca distancia de La Plaza San Marcos, une al Palacio Ducal con la antigua prisión de la Inquisición. Es una construcción barroca del siglo XVII que da acceso a los calabozos del palacio. Debe su nombre a los suspiros de los prisioneros que, desde aquí, veían por última vez el cielo y el mar. Para acceder al puente hay que seguir el itinerario secreto desde el interior del Palacio Ducal, que no esta habilitada para el público.

Otro sitio importante, La Plaza de San Marcos, denominada por Napoleón Bonaparte como “El Salón mas bello de Europa”, esta ubicada en uno de los extremos de la ciudad, caminando se llega en unos 50 minutos aproximadamente desde la estación del ferrocarril y ómnibus (Piazzale Roma) . Delimitando la gran plaza con una longitud de casi 3500 m2 están los edificios llamados Procuradurías Viejas y Nuevas, cuyas fachadas son una continua arcada. Tomar un café escuchando músicos en vivo es unos de los placeres que no se pueden desperdiciar. Las orquestas seducen con distintas melodías, pero es muy común escuchar Tango, música de moda en todo el mundo.

A escasos metros se levanta la Basílica de San Marcos, quizá la obra arquitectónica más bella de Venecia, una verdadera obra maestra de la influencia bizantina  en el Véneto. Es el principal templo católico de la ciudad, su construcción fue iniciada en el año 828 para guardar el cuerpo de San Marcos, traído desde Alejandría.

La fiesta más popular es el Carnaval de Venecia cuya tradición se remonta al año 1800. A él acudían viajeros y aristócratas de toda Europa, en busca de diversión y placer. El Carnaval se caracteriza porque sus participantes usan elaboradas máscaras para cubrir sus rostros, éstas han tomado importancia a lo largo del tiempo, su gran esplendor y colorido caracterizan este gran carnaval que se celebra a partir del mes de febrero. Además han sido encontradas una cantidad de máscaras por toda Europa esto hace que tengan una significativa importancia histórica.

Venecia es visitada diariamente por miles de turistas de todo el mundo. El cine también utilizó su perfección escenográfica para infinidad de films. Además, famosos de todo el mundo optan por este lugar como sitio de descanso y paseo.

La ciudad de los canales, las góndolas y los puentes…Venecia es sin dudas una de los lugares más lindos del planeta, donde el agua, el mar, la arquitectura y su historia, se combinan de una manera tal que la transforman en única.

Para tener en cuenta.

-El vuelo a Venecia desde Bs As cuesta desde U$S 1350 (con escala).

-Un Hotel doble con desayuno de dos a tres estrellas se consigue desde 120 euros. Dormir en la ciudad,es una experiencia única.

-El ticket en bus desde Mestre a Venecia cuesta 1 euro (20 minutos el viaje aprox.).

-Un ticket básico en el Vaporeto cuesta 6 euros.

-Se puede llegar en coche hasta la Piazzale Roma (diríamos la Puerta de entrada a la ciudad). Un estacionamiento de 7 a 24 horas, cuesta desde 20 euros.

– Paseo en Góndola, desde 80 euros los 20 minutos (llevan hasta 5 personas).

Para comer

– Para aquellos que cuenten con un presupuesto menor, informamos que los restaurantes con menú fijo están destinados a turistas y suelen tener elevados precios.

– Lo más típico “ciccheti”, lo que conocemos como “tapas” (albóndigas, tomates secos, anchoas, pulpitos, sardinas encebolladas, corazón de alcachofas, pimientos y calabacines). Este menú ronda los  13 y 15 euros, incluyendo un vaso de vino.

– Una autentica comida veneciana, en un restaurante, el menú oscila en los 30 y 40 euros.

– No hay que descartar la opción de la pizza (en porciones) con una cerveza, el valor no supera los 11 euros y también la ciudad ofrece la opción de un fase food, (combo desde 8 euros).

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